miércoles, 2 de abril de 2025

La Prosperidad

 Las palabras de hoy nos transmiten el verdadero sentido de la prosperidad. Ella no depende de lo material. Todos llevamos en nuestro interior la verdadera prosperidad. Estas palabras las podéis también escuchar en el vídeo publicado y gravado personalmente en mi página de Facebook.

A todos, un buen abrazo.


La prosperidad se encuentra dentro de cada uno. Y en este mundo que vivimos la prosperidad se define como lo material, obtener todo lo material, pero la prosperidad no es material. La prosperidad es el recibir todo aquello lo que uno necesite para su proceso.  

La prosperidad no depende de nuestro exterior, sino de nuestro interior.

La prosperidad consiste en la Aceptación, no en el querer, el querer  y conseguir, sino en la aceptación de aquello que uno está viviendo. De esta manera, recibirá todo lo adecuado para su proceso evolutivo, todo aquello que necesite.

La prosperidad es el conseguir todo lo que uno necesite para la materialización de lo que ha venido a hacer en esta dimensión. Depende de cómo uno es, atraerá lo necesario para su proceso evolutivo, su ascensión. Depende de cómo sea, atraerá o no atraerá lo necesario para su materialización del sentido de su existencia en esta vida.

La verdadera prosperidad está relacionada con nuestra esencia espiritual, no material. El sentido de nuestras obtenciones, no tiene que ver con el querer conseguir, sino en todo aquello que podamos necesitar para darnos cuenta de nuestro proceso y de nuestra ascensión vibracional, pudiendo llevar a término, la materialización de lo acordado antes de nuestra encarnación actual.

Todo lo recibido, incluyendo la escasez, tiene que ver con nuestra misión en esta vida.  

Todo tiene su sentido.

Vivimos en un mundo material, y la prosperidad se la relaciona con lo material, cuando lo material solo es un decorado para nuestra elevación. Aprendamos de todo lo que uno pueda llegar a vivir, porque ello le llevará al bienestar interior y a realizar aquello que acordó antes de su encarnación.

El tener o no tener,  no está relacionado con lo terrenal, sino con nuestra esencia espiritual. Somos seres espirituales, y esta esencia innata es la que nos lleva a la obtención de todo aquello que podamos llegar a necesitar.

Todo aquello que uno necesite para su proceso, le será dado.

Siempre así ha sido, y será. No es cuestión de ganar mucho dinero, sino de ser uno mismo viviendo desde su interior, donde su corazón le irá susurrando constantemente el sentido de los pasos a dar y de su presente actual. Atrayendo lo adecuado para el ser.

Siendo tú, atraerás la abundancia necesaria para tu ser.

Todo tiene su sentido.

Que el Amor y la Paz sean en cada uno de vosotros.

 


domingo, 30 de marzo de 2025

miércoles, 26 de marzo de 2025

La liberación del malestar

 


Una vez, un discípulo se encontró con su maestro junto con la puesta de sol de aquel día. Cuando lo vio le preguntó:

-         ¿Maestro hay alguna manera para que no te influencie todo lo que te rodea? A veces me siento muy mal debido a lo que veo o se me dice según aquel quien me habla. ¿Cómo puedo vivir en este mundo donde me encuentro y no afectarme todo lo que veo o se me dice según la visión mental de la vida que uno puede llegar a tener?

El maestro lo escuchó. Invitó a sentarse al discípulo en un banco que allí había. Cuando se hubo sentado, entonces el maestro le dijo:

-         Aunque uno quiera cambiar esta situación que puede estar viviendo, en el fondo, aquellos que en ella se encuentran, continuarán haciendo lo que hasta ahora han ido haciendo. No siempre aquellos que pueden sentir el malestar de lo que viven, y dan pasos para liberarse de la baja vibración que comporta, ellos, los que le rodean, continuarán haciendo lo que hasta entonces han ido haciendo. Quien tiene que tomar una decisión eres tú – le dijo el maestro.

-         Pero yo no hago nada mal, son ellos que ven en mi a alguien que no hace todo lo que ellos dicen, encontrándome constantemente, detalles no ciertos, que me hacen sentir mal y, según como, como a alguien que no sabe hacer nada bien. No se puede vivir así. Me siento mal con estas situaciones – comentó el discípulo.

-         Quien ha de cambiar eres tú, amado ser. En momentos como éste no debes de tener en cuenta todo lo que te dicen o ves. Ellos continuarán haciendo lo suyo, y no te aceptarán tal como tú eres. (Pauta). Por más que tú quieras cambiar estas situaciones, no siempre se consigue, porque quienes deben de cambiar son aquellos que quieren imponer o realizar algo que ellos creen que así ha de ser.

-         Entonces, ¿qué puedo hacer? – preguntó el discípulo.

-         Haz aquello que sientas en tu interior, independientemente de lo que veas o se te quiera imponer. Ellos continuarán igual, por lo tanto, siente tu interior y llévalo a término. Al ser tú, ya no valorarás lo que se quiera imponer o tú puedas ver, dándote cuenta que no se corresponde con la verdad de la vida.

-         ….

-         Haz aquello que sientas en ti. Esto te permitirá sentir el bienestar y aquel quien en verdad eres. Tu Sentir te elevará, y cuando llegue su momento, irás transmutando las energías que pueden estar rodeándote según el ambiente donde te encuentres. Ellos, en estos momentos no cambiarán, por lo tanto, procura ser tú y deja de valorar todo lo que puedan llegar a decirte. Siente la verdad en tu interior, y al no centrarte en lo que no está siendo adecuadamente, te permitirá sentir el bienestar y la paz dentro de ti. Al sentir la Paz de tu interior, irás liberándote de las energías desprendidas por aquellos que te rodean. Céntrate en ti y en cómo te sientes según tu esencia innata. Deja que ellos sigan su proceso, y tú, sigue el tuyo. Siente la Paz y la Serenidad en ti, entonces, te liberarás de estas energías para elevar a tu ser. No te centres en ellas. Tú, siente tu interior y al verdadero ser que eres.

El discípulo se quedó unos momentos en silencio como teniendo presente todo lo que se le había transmitido. Hizo una respiración profunda, y al finalizarla, le dijo al maestro:

-         Gracias maestro. Así lo haré.

Aquel discípulo fue adquiriendo maestría a lo largo de los días y llevando a término lo recibido por el maestro.

Al final, ya no tenía presente lo que le decían o veía, sinceramente sentía su paz interior y el equilibrio en él, independientemente de las energías de su entorno. Consiguió cambiar su actitud ante aquella situación vivida, y pudo irse dando cuenta, como aquellos que le rodeaban, cada vez le iban criticando e imponiendo menos, respectándole un poco más.

En unas dos semanas ya empezó a darse cuenta que su nueva presencia, su nueva actitud iba transmutando, elevando las energías de aquellos con quienes se encontraba.

La Fuente de la vida se encuentra dentro de uno, en su interior. Sintiendo su corazón, y llevando a término aquello que le susurre, permitirá ir ascendiendo e ir elevando esta dimensión en la cual uno puede llegar a encontrarse en esta vida actual.

Que el Amor y la Paz sean en ti.