Una vez, un alma de estos tiempos de grandes cambios se tomó su tiempo para estar con la Divinidad. Estando con ella, le preguntó:
- Amada Divinidad, ¿qué me dirías para ser transmitido y ayudar a los seres ya dispuestos a conectar con su alma, con aquel quien en verdad son?
La Divinidad le respondió:
-
Los momentos
de soledad son la fuente para que uno pueda llegar a saber de él y sentir el
sentido de todo aquello que esté viviendo no querido. Uno necesita sus momentos
para estar solo, consigo mismo, y poder sentir en su interior mi presencia en
él. Cuando uno se toma su tiempo para estar consigo mismo y en silencio,
entonces es cuando la puerta de la Verdad se abre en su interior, sintiendo y
percibiendo su verdadera esencia y el verdadero sentido de lo vivido y no
querido. Todo, amada alma, tiene su sentido. Cuando uno siente la Verdad de sus
momentos, entonces, cerrará las puertas del malestar, liberándose de él ante
situaciones aparentemente no queridas. La soledad y el silencio permiten que el
ser encarnado cambie su visión de la vida tenida hasta ahora para poder darse
cuenta del sentido obtenido por todo aquello vivido y no querido. En tu
interior encontrarás la paz, la serenidad, el amor y el sentido de la Verdadera
Vida. Entonces será cuando tu visión te permitirá abrir la puerta de tu
verdadero ser y el sentido amoroso de todo lo vivido hasta tu presente. Será
entonces, cuando percibirás el verdadero camino a seguir y los pasos a dar en
todo tu proceso a partir de aquel momento. Tú eres la Fuente y la Luz de la
vida que estás viviendo en estos momentos aquí donde te encuentras en esta
dimensión terrenal. Uno es la puerta de su bienestar. En la soledad y el
silencio, la encontrarás.

.png)
