Antes que nada, quiero dar las gracias por la estima que recibo de todos vosotros, amada familia de Mallorca, cada vez que me invitáis a venir. Los momentos de Amor y Luz que vivimos son inexplicables con las palabras humanas, y nuestro corazón siempre se ha expandido sintiendo la Unicidad entre todos aquellos que cada vez hemos estado en los eventos creados. A todos, gracias.
Hoy me complace anunciaros el nuevo encuentro que se realizará en Mallorca a principios de julio, a lo largo de una semana con toda una serie de momentos relacionados con nuestro proceso para poder sentir nuestra esencia y poder deleitarnos de unos días de tranquilidad, descanso y contacto con el entorno, la naturaleza.
Vivimos momentos importantes de nuestro proceso, y estas jornadas nos ayudarán a dar nuevos pasos en nuestro camino. Solo quiero invitaros y a todos aquellos que vengáis poder compartir unos días de amor, esclarecimiento y luz.
Para asistir, no es necesario inscribirse a todas ellas, sino solo a aquellas que vuestro corazón así lo sienta. la charla inicial y presentación de la semana, así como el encuentro final, del domingo 9, son de asistencia gratuita, pudiendo asistir aunque no hayáis podido venir a lo lago de la semana.
Hasta entonces, un abrazo.
ESPACIO DEDICADO AL CAMINO DEL AUTOCONOCIMIENTO Y LA CONCIENCIA, DONDE PODRÁS ENCONTRAR RESPUESTAS Y PAUTAS DE REFLEXIÓN SOBRE LAS INQUIETUDES ESPIRITUALES Y LA EXISTENCIA. UNA PUERTA ABIERTA A NUESTRO VERDADERO HOGAR.
domingo, 14 de mayo de 2017
jueves, 11 de mayo de 2017
No hay plan B
-
Maestro – dijo un día un discípulo ante su
mentor, llevo años a su lado y siento que ya no soy el mismo del primer día que
le conocí. Hay algo que quiero preguntarle en relación a lo que nos sucede en
nuestro sendero individual.
El maestro se quedó observándole
esperando la pregunta del joven que tenía ante sí.
-
Espiritualmente, cuando algo no sale como
debería de salir, ¿hay un plan B, una segunda opción a realizar?
Los ojos del tutor no dejaron de
mirar a los de su discípulo, haciendo una sonrisa y teniendo un respeto por la
pregunta realizada. De repente, sus labios se dispusieron a hablar, diciéndole:
-
Amada alma, no hay segundas opciones en el
camino espiritual. No hay errores en la adjudicación de los hechos a vivir por
parte de alguien. El universo, señalando hacia arriba con su dedo índice
derecho, no envía al azar las bendiciones para los que vivimos encarnados en
esta vida. No hay equivocación en los designios celestiales. Todo tiene su
sentido desde la Fuente de la cual procedemos. (Después de una pausa, prosiguió
diciendo:) Aquello que vivimos en este plano, así debe de ser. No siempre el
ser humano entiende lo vivido, debido a la forma en que convive. Aquello que
nos es designado, es lo adecuado para nuestra alma. No hay nada erróneo en
nuestro proceso. Todo sigue un flujo para nuestro mayor bien y el de todos. Lo
que puedes llegar a experimentar influye a todos aquellos que te rodean. No es
en vano, ni superfluo lo que de la vida recibes. No existe una segunda opción
por si la primera no es la adecuada. Toda opción es la adecuada para nuestro camino.
Hay diferentes oportunidades depende de la reacción del discípulo que todos
llevamos dentro, pero la bendición recibida como primera opción es la adecuada.
Después de una pausa, el maestro
continuó:
-
Toda nuestra vida tiene un sentido mayor a nuestras
creencias. Nuestros pensamientos, a veces traen hacia nosotros una explicación
según el momento que nos encontramos, no desde la elevación del alma.
Entonces el discípulo intervino
diciendo:
-
Pero no siempre lo que vivimos nos hace sentir
bien.
-
Al igual que una semilla en su proceso de brotar
y elevarse necesita el agua para crecer, así el alma necesita de su esencia
para elevarse. La semilla puede pasar por períodos de sequía, pero la humedad
existe en el interior de la tierra, por más profunda que esté. El humano, en
los períodos de sequía necesita ir, también, a lo más profundo de su interior
para reconectar con su esencia que le permitirá sentir aquel quien es y su
sentido en esta vida. Este hecho de ir a su interior, permitirá que lo exterior
no influya en lo interior, y que lo interior, haga cambiar el entorno de uno
mismo. ¿Entiendes mis palabras, amado ser? – dijo el mentor al joven.
-
Sí, maestro – le respondió. No hay nada que
vivamos que no tenga un sentido para nuestra alma, y así poder seguir nuestro
proceso hacia aquel quien somos.
-
Así es – dijo el maestro, asintiendo con la
cabeza.
-
Y teniendo presente esto – continuó diciendo el
joven, todo lo que recibimos y el universo nos da es para avanzar o rectificar
algo que nosotros no somos conscientes o no nos damos cuenta en aquellos
momentos.
Quien le escuchaba hizo un
movimiento afirmativo con su cabeza. Luego, dijo:
-
Cuando aprendemos, dejamos el dolor y el
malestar a un lado del camino, porque ya no nos pertenece.
-
¿Hasta cuando este proceso, amado maestro?
-
Hasta que ya no te cuestiones más la vida. Solo
la sentirás y sabrás qué hacer. Será entonces, cuando sentirás aquel quien eres
y sabrás qué hacer en todo momento. La paz y la serenidad serán en ti. Sentirás
el amor intensamente y solo querrás transmitirlo según tus cualidades.
Entonces, todos se beneficiarán porque serás el espejo de cada una de las almas
que se te acercarán.
Se hizo una
pausa, y en unos instantes el discípulo dijo:
-
Gracias maestro. Ahora entiendo tu silencio y tu
presencia.
Los dos se saludaron haciendo
una suave reverencia y el maestro se giró y se fue.
El discípulo se quedó allí
quieto, en el lugar donde se había producido el encuentro entre una visión
terrenal y la espiritual.
Hizo una respiración profunda
y se dispuso a irse, sintiendo un gran agradecimiento por lo recibido.
Había dado un paso importante
hacia su maestría.
miércoles, 3 de mayo de 2017
A mi vida
Toda una vida para poder
llegar a entenderla y moverme por ella según el sentido de mi presencia en
ella.
Siento un profundo
agradecimiento por lo vivido y por todo lo que mi vida me ha ido ofreciendo a
cada paso dado según mi presente.
¡He recibido tanto!,
aunque no siempre este “tanto” fuera
tal como me hubiese gustado según mi parecer.
He vivido momentos de
entusiasmo por lo que acontecía a cada instante.
He sentido en mi interior
el hecho de poder materializar lo que quería en aquel preciso instante y
deseaba.
He estado en la cima del
bienestar material, conociendo también, las áridas épocas de subsistencia y
escasez.
He podido vivir cerca del
mar y en medio de la montaña, así como en una gran capital, como en poblaciones
cercanas a ella.
Mi vida no ha sido
estable, yendo de acá hacia allá, según los acontecimientos que mi existencia
me deparaba.
Llegué a pensar que yo no
podía hacer nada para salir de las situaciones que me encontraba, a darme
cuenta, con los años, que era yo quien las creaba con una finalidad superior.
Ahora, en el sosiego de
la sabiduría puedo ojear mi vida y ver el proceso que ha seguido hasta mi
presente. Vuelvo a decir, que solo agradecimiento puedo sentir en mi por todas
las situaciones vividas a lo largo de los tiempos.
Quise conocer a Dios, y
llegué a encontrarte ante él y sentirlo en mi interior.
Quise viajar, y la vida
no me dejó estar más de dos años en un mismo lugar, hasta que llegué a estar en
contacto con el mar, durante diez y nueve años, que me hizo darme cuenta de mis
emociones y aprendí, con él, a llorar nuevamente, después de tiempo practicando
sin resultado ninguno. Al final mis lágrimas recorrieron mi tez, alegremente,
hasta sentir la exaltación conforme había conseguido activar mis ojos para que
se expresaran libremente. Fue una gran liberación y un triunfo a la vez, al
encontrar esta puerta donde mis emociones pudieran salir y hacerme dar cuenta
que la presencia de mis lágrimas tenían una finalidad superior y no solamente
para expresar lo reprimido.
Aprendí a llorar, después
de muchos años no haciéndolo. Fue con la práctica que conseguí abrir la puerta
bloqueada de mis emociones. Ahora, con el lloro en mi interior para expresar
incluso la alegría, hacerme dar cuenta de la veracidad de lo recibido, ahora
puedo decir que es parte de nuestro potencial como humanos en fase de divinidad
que todos somos. Más allá de lo estándar se encuentra el verdadero sentido de
toda presencia que en nosotros hay.
Siento un profundo
agradecimiento por todo lo vivido, porque los pasos dados, y lo sentido en cada
situación vivida, la mayoría de ellas no queridas, ahora puedo verme reflejado
en el firmamento reconociendo mi esencia y mi presencia en este mundo
experimental que nos encontramos.
Solo siento
agradecimiento por haber vivido lo que me fue dado a cada momento.
Mi ser empezó poniendo
distancia con mi entorno, y ahora, siente la diferencia con quienes me rodean y
el lugar donde vivo, pero sintiendo la conexión que todos tenemos para una
Voluntad Superior. En retrospectiva, y con los años, mi ser se dio cuenta que
no hay nada al azar y que todo lo que viví me llevó a quien ahora soy. Sé que
ya lo he dicho algunas veces, pero siento un gran agradecimiento por vivir en
medio de este universo y con una finalidad concreta en este plano terrenal,
hecho que me ha permitido elevar mi alma y predisponerme a dar uno de los pasos
más importantes en este nueva etapa que me encuentro.
Aprendí a liberar la
densidad que había en mí.
Aprendí a amar
incondicionalmente, porque el amor que se aplica en el mundo donde nací no se
corresponde con el amor espiritual que es el que sentía en mi interior. Ahora
puedo amar según siento, de una manera pura e incondicional. Aprendí a amar
desde mi corazón.
A lo largo de mi proceso
de pasar de la inconsciencia, eso pensaba yo, a la consciencia me llevó, no tan
solo a aprender a llorar, sino también a abrir mi corazón. ¡Qué alivio! ¡Qué
sensación de libertad sentida en mi ser! Tuve que cambiar mi visión de la vida
y darme cuenta que yo podía responsabilizarme de ella. Al final así fue,
sintiendo la plenitud de mi interior, con toda su apertura e irradiando la
energía de mi esencia de una manera libre y plena. ¡Cuánta majestuosidad cuando
nos abrimos del todo y nos acercamos a nuestro mundo, sabiendo que eres Dios!
Todo lo vivido, cada paso
dado, cada experiencia y supuestas adversidades y denominados retos, aliviaron
mi camino, con mi predisposición de querer llegar a mí. Por fin lo conseguí, y
deseo que cada uno de vosotros lo consiga. Sé que así será, y mientras aceptar
todo lo que viváis con la predisposición del aprendizaje que aquello que vivís
os aporte. Cada toma de consciencia, es decir, cada aprendizaje integrado, os
hará liberar del peso que lleváis desde vuestra infancia y otros tiempos
encarnados, que os permitirán avanzar en vuestro proceso hacia aquel quien en
verdad sois.
Me encuentro en unos
momentos de mi vida, donde me esperan grandes cambios. Estoy preparado para
ellos y dispuesto a adentrarme en ellos. Siento como mi creatividad y mi amor
quieren expandirse para llegar más allá de donde ahora estoy. Mi ilusión es
grande, con una gran alegría en todo mi ser, dispuesto a cruzar estas puertas
que el proceso de la humanidad y mi amada Tierra nos deparan.
Soy parte de cada uno de
vosotros, y todos lleváis parte de mí en vuestro interior. Siento la fuerza y
la firmeza de la Unicidad con el Hogar del cual todos procedemos.
Con los años fui abriendo
puertas, y cada una que conseguía abrir y cruzarla sentía como me elevaba e
iba, en un principio percibiendo, y luego con el tiempo, dándome cuenta,
sintiendo y viendo el paraíso del cual todos procedemos. No estamos solos y
nuestros hermanos de la Luz están aquí, en nuestro plano dimensional para
darnos una mano en los momentos que convengan para poder subir nuevos peldaños
hacia nuestra plena manifestación.
La Divinidad Superior,
así como diferentes comunicaciones con la Hermandad Celestial me han hecho ver
y saber el nuevo proceso que a mi presencia le depara.
Aquí me encuentro para
empezar una nueva vida más en acorde a cómo es mi vibración. Me alegra que todo
tenga sus frutos cuando actuamos y vivimos desde el corazón. El amor nos
acompaña a lo largo de nuestro camino. No hay de mejores y de peores. Solo
existe el adecuado según cada uno. Así lo aprendí a lo largo de mi proceso,
como otros aspectos relacionados con nuestra existencia y el vivir el día a día
en este plano terrenal.
Os amo.
Mi corazón os acoge a
cada uno de vosotros. Me siento parte de todos y del Todo. No estamos aislados
ni solos, solo distanciados y cerrados en nosotros mismos. Cuando aprendemos a
abrirnos, entonces es cuando la vida empieza a cambiar según las pautas de
nuestro verdadero ser, de nuestra esencia. Cuando el amor hace presencia en la
vida de uno, es cuando ésta empieza a tener sentido, recibiendo solo lo mejor
para uno mismo.
Mi amor está en cada uno
de vosotros y mis pasos aceptando mi presente y dispuesto a crear una nueva
vida después de toda una preparación y abertura de mi todo mi ser. Aprendí a
sentir, y sintiendo, me acerqué a mi naturaleza y a la verdad de lo que nos
acontece. Aprendí a saber de mí, y deseo que cada alma, cada corazón pueda
abrirse para poder sentir la majestuosidad de donde procedemos y el gran ser
que somos más allá de lo terrenal.
Doy gracias por todo, por
todos y por mí.
Como decía en algún
fragmento la canción de Armando Manzanero “Contigo aprendí”:
“Contigo
aprendí
Que tu presencia no la cambio por
ninguna (amada vida)
……
Que puedo irme mañana mismo de este
mundo
Las cosas buenas ya contigo las viví
Y contigo aprendí (amada vida)
que yo nací el día en que te conocí”
(amada Divinidad)
Que el Amor y la Paz sean
en cada uno de vosotros.
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