domingo, 14 de mayo de 2017

"Abrazando el Corazón"

Antes que nada, quiero dar las gracias por la estima que recibo de todos vosotros, amada familia de Mallorca, cada vez que me invitáis a venir. Los momentos de Amor y Luz que vivimos son inexplicables con las palabras humanas, y nuestro corazón siempre se ha expandido sintiendo la Unicidad entre todos aquellos que cada vez hemos estado en los eventos creados. A todos, gracias.
Hoy me complace anunciaros el nuevo encuentro que se realizará en Mallorca a principios de julio, a lo largo de una semana con toda una serie de momentos relacionados con nuestro proceso para poder sentir nuestra esencia y poder deleitarnos de unos días de tranquilidad, descanso y contacto con el entorno, la naturaleza.
Vivimos momentos importantes de nuestro proceso, y estas jornadas nos ayudarán a dar nuevos pasos en nuestro camino. Solo quiero invitaros y a todos aquellos que vengáis poder compartir unos días de amor, esclarecimiento y luz.

Para asistir, no es necesario inscribirse a todas ellas, sino solo a aquellas que vuestro corazón así lo sienta. la charla inicial y presentación de la semana, así como el encuentro final, del domingo 9, son de asistencia gratuita, pudiendo asistir aunque no hayáis podido venir a lo lago de la semana.

Hasta entonces, un abrazo.


jueves, 11 de mayo de 2017

No hay plan B


-         Maestro – dijo un día un discípulo ante su mentor, llevo años a su lado y siento que ya no soy el mismo del primer día que le conocí. Hay algo que quiero preguntarle en relación a lo que nos sucede en nuestro sendero individual.

El maestro se quedó observándole esperando la pregunta del joven que tenía ante sí.
-         Espiritualmente, cuando algo no sale como debería de salir, ¿hay un plan B, una segunda opción a realizar?
Los ojos del tutor no dejaron de mirar a los de su discípulo, haciendo una sonrisa y teniendo un respeto por la pregunta realizada. De repente, sus labios se dispusieron a hablar, diciéndole:
-         Amada alma, no hay segundas opciones en el camino espiritual. No hay errores en la adjudicación de los hechos a vivir por parte de alguien. El universo, señalando hacia arriba con su dedo índice derecho, no envía al azar las bendiciones para los que vivimos encarnados en esta vida. No hay equivocación en los designios celestiales. Todo tiene su sentido desde la Fuente de la cual procedemos. (Después de una pausa, prosiguió diciendo:) Aquello que vivimos en este plano, así debe de ser. No siempre el ser humano entiende lo vivido, debido a la forma en que convive. Aquello que nos es designado, es lo adecuado para nuestra alma. No hay nada erróneo en nuestro proceso. Todo sigue un flujo para nuestro mayor bien y el de todos. Lo que puedes llegar a experimentar influye a todos aquellos que te rodean. No es en vano, ni superfluo lo que de la vida recibes. No existe una segunda opción por si la primera no es la adecuada. Toda opción es la adecuada para nuestro camino. Hay diferentes oportunidades depende de la reacción del discípulo que todos llevamos dentro, pero la bendición recibida como primera opción es la adecuada.  
Después de una pausa, el maestro continuó:
-         Toda nuestra vida tiene un sentido mayor a nuestras creencias. Nuestros pensamientos, a veces traen hacia nosotros una explicación según el momento que nos encontramos, no desde la elevación del alma.
Entonces el discípulo intervino diciendo:
-         Pero no siempre lo que vivimos nos hace sentir bien.
-         Al igual que una semilla en su proceso de brotar y elevarse necesita el agua para crecer, así el alma necesita de su esencia para elevarse. La semilla puede pasar por períodos de sequía, pero la humedad existe en el interior de la tierra, por más profunda que esté. El humano, en los períodos de sequía necesita ir, también, a lo más profundo de su interior para reconectar con su esencia que le permitirá sentir aquel quien es y su sentido en esta vida. Este hecho de ir a su interior, permitirá que lo exterior no influya en lo interior, y que lo interior, haga cambiar el entorno de uno mismo. ¿Entiendes mis palabras, amado ser? – dijo el mentor al joven.
-         Sí, maestro – le respondió. No hay nada que vivamos que no tenga un sentido para nuestra alma, y así poder seguir nuestro proceso hacia aquel quien somos.
-         Así es – dijo el maestro, asintiendo con la cabeza.
-         Y teniendo presente esto – continuó diciendo el joven, todo lo que recibimos y el universo nos da es para avanzar o rectificar algo que nosotros no somos conscientes o no nos damos cuenta en aquellos momentos.
Quien le escuchaba hizo un movimiento afirmativo con su cabeza. Luego, dijo:
-         Cuando aprendemos, dejamos el dolor y el malestar a un lado del camino, porque ya no nos pertenece.
-         ¿Hasta cuando este proceso, amado maestro?
-         Hasta que ya no te cuestiones más la vida. Solo la sentirás y sabrás qué hacer. Será entonces, cuando sentirás aquel quien eres y sabrás qué hacer en todo momento. La paz y la serenidad serán en ti. Sentirás el amor intensamente y solo querrás transmitirlo según tus cualidades. Entonces, todos se beneficiarán porque serás el espejo de cada una de las almas que se te acercarán.
Se hizo una pausa, y en unos instantes el discípulo dijo:
-         Gracias maestro. Ahora entiendo tu silencio y tu presencia.  
Los dos se saludaron haciendo una suave reverencia y el maestro se giró y se fue.
El discípulo se quedó allí quieto, en el lugar donde se había producido el encuentro entre una visión terrenal y la espiritual.
Hizo una respiración profunda y se dispuso a irse, sintiendo un gran agradecimiento por lo recibido.

Había dado un paso importante hacia su maestría. 

miércoles, 3 de mayo de 2017

A mi vida

Los tiempos de mi baja estatura siendo niño, quedan ya lejanos.
Toda una vida para poder llegar a entenderla y moverme por ella según el sentido de mi presencia en ella.
Siento un profundo agradecimiento por lo vivido y por todo lo que mi vida me ha ido ofreciendo a cada paso dado según mi presente.
¡He recibido tanto!, aunque no siempre este “tanto” fuera tal como me hubiese gustado según mi parecer.
He vivido momentos de entusiasmo por lo que acontecía a cada instante.
He sentido en mi interior el hecho de poder materializar lo que quería en aquel preciso instante y deseaba.
He estado en la cima del bienestar material, conociendo también, las áridas épocas de subsistencia y escasez.
He podido vivir cerca del mar y en medio de la montaña, así como en una gran capital, como en poblaciones cercanas a ella.
Mi vida no ha sido estable, yendo de acá hacia allá, según los acontecimientos que mi existencia me deparaba.
Llegué a pensar que yo no podía hacer nada para salir de las situaciones que me encontraba, a darme cuenta, con los años, que era yo quien las creaba con una finalidad superior.
Ahora, en el sosiego de la sabiduría puedo ojear mi vida y ver el proceso que ha seguido hasta mi presente. Vuelvo a decir, que solo agradecimiento puedo sentir en mi por todas las situaciones vividas a lo largo de los tiempos.
Quise conocer a Dios, y llegué a encontrarte ante él y sentirlo en mi interior.
Quise viajar, y la vida no me dejó estar más de dos años en un mismo lugar, hasta que llegué a estar en contacto con el mar, durante diez y nueve años, que me hizo darme cuenta de mis emociones y aprendí, con él, a llorar nuevamente, después de tiempo practicando sin resultado ninguno. Al final mis lágrimas recorrieron mi tez, alegremente, hasta sentir la exaltación conforme había conseguido activar mis ojos para que se expresaran libremente. Fue una gran liberación y un triunfo a la vez, al encontrar esta puerta donde mis emociones pudieran salir y hacerme dar cuenta que la presencia de mis lágrimas tenían una finalidad superior y no solamente para expresar lo reprimido.
Aprendí a llorar, después de muchos años no haciéndolo. Fue con la práctica que conseguí abrir la puerta bloqueada de mis emociones. Ahora, con el lloro en mi interior para expresar incluso la alegría, hacerme dar cuenta de la veracidad de lo recibido, ahora puedo decir que es parte de nuestro potencial como humanos en fase de divinidad que todos somos. Más allá de lo estándar se encuentra el verdadero sentido de toda presencia que en nosotros hay.
Siento un profundo agradecimiento por todo lo vivido, porque los pasos dados, y lo sentido en cada situación vivida, la mayoría de ellas no queridas, ahora puedo verme reflejado en el firmamento reconociendo mi esencia y mi presencia en este mundo experimental que nos encontramos.
Solo siento agradecimiento por haber vivido lo que me fue dado a cada momento.
Mi ser empezó poniendo distancia con mi entorno, y ahora, siente la diferencia con quienes me rodean y el lugar donde vivo, pero sintiendo la conexión que todos tenemos para una Voluntad Superior. En retrospectiva, y con los años, mi ser se dio cuenta que no hay nada al azar y que todo lo que viví me llevó a quien ahora soy. Sé que ya lo he dicho algunas veces, pero siento un gran agradecimiento por vivir en medio de este universo y con una finalidad concreta en este plano terrenal, hecho que me ha permitido elevar mi alma y predisponerme a dar uno de los pasos más importantes en este nueva etapa que me encuentro.
Aprendí a liberar la densidad que había en mí.
Aprendí a amar incondicionalmente, porque el amor que se aplica en el mundo donde nací no se corresponde con el amor espiritual que es el que sentía en mi interior. Ahora puedo amar según siento, de una manera pura e incondicional. Aprendí a amar desde mi corazón.
A lo largo de mi proceso de pasar de la inconsciencia, eso pensaba yo, a la consciencia me llevó, no tan solo a aprender a llorar, sino también a abrir mi corazón. ¡Qué alivio! ¡Qué sensación de libertad sentida en mi ser! Tuve que cambiar mi visión de la vida y darme cuenta que yo podía responsabilizarme de ella. Al final así fue, sintiendo la plenitud de mi interior, con toda su apertura e irradiando la energía de mi esencia de una manera libre y plena. ¡Cuánta majestuosidad cuando nos abrimos del todo y nos acercamos a nuestro mundo, sabiendo que eres Dios!
Todo lo vivido, cada paso dado, cada experiencia y supuestas adversidades y denominados retos, aliviaron mi camino, con mi predisposición de querer llegar a mí. Por fin lo conseguí, y deseo que cada uno de vosotros lo consiga. Sé que así será, y mientras aceptar todo lo que viváis con la predisposición del aprendizaje que aquello que vivís os aporte. Cada toma de consciencia, es decir, cada aprendizaje integrado, os hará liberar del peso que lleváis desde vuestra infancia y otros tiempos encarnados, que os permitirán avanzar en vuestro proceso hacia aquel quien en verdad sois.
Me encuentro en unos momentos de mi vida, donde me esperan grandes cambios. Estoy preparado para ellos y dispuesto a adentrarme en ellos. Siento como mi creatividad y mi amor quieren expandirse para llegar más allá de donde ahora estoy. Mi ilusión es grande, con una gran alegría en todo mi ser, dispuesto a cruzar estas puertas que el proceso de la humanidad y mi amada Tierra nos deparan.
Soy parte de cada uno de vosotros, y todos lleváis parte de mí en vuestro interior. Siento la fuerza y la firmeza de la Unicidad con el Hogar del cual todos procedemos.
Con los años fui abriendo puertas, y cada una que conseguía abrir y cruzarla sentía como me elevaba e iba, en un principio percibiendo, y luego con el tiempo, dándome cuenta, sintiendo y viendo el paraíso del cual todos procedemos. No estamos solos y nuestros hermanos de la Luz están aquí, en nuestro plano dimensional para darnos una mano en los momentos que convengan para poder subir nuevos peldaños hacia nuestra plena manifestación.
La Divinidad Superior, así como diferentes comunicaciones con la Hermandad Celestial me han hecho ver y saber el nuevo proceso que a mi presencia le depara.
Aquí me encuentro para empezar una nueva vida más en acorde a cómo es mi vibración. Me alegra que todo tenga sus frutos cuando actuamos y vivimos desde el corazón. El amor nos acompaña a lo largo de nuestro camino. No hay de mejores y de peores. Solo existe el adecuado según cada uno. Así lo aprendí a lo largo de mi proceso, como otros aspectos relacionados con nuestra existencia y el vivir el día a día en este plano terrenal.
Os amo.
Mi corazón os acoge a cada uno de vosotros. Me siento parte de todos y del Todo. No estamos aislados ni solos, solo distanciados y cerrados en nosotros mismos. Cuando aprendemos a abrirnos, entonces es cuando la vida empieza a cambiar según las pautas de nuestro verdadero ser, de nuestra esencia. Cuando el amor hace presencia en la vida de uno, es cuando ésta empieza a tener sentido, recibiendo solo lo mejor para uno mismo.
Mi amor está en cada uno de vosotros y mis pasos aceptando mi presente y dispuesto a crear una nueva vida después de toda una preparación y abertura de mi todo mi ser. Aprendí a sentir, y sintiendo, me acerqué a mi naturaleza y a la verdad de lo que nos acontece. Aprendí a saber de mí, y deseo que cada alma, cada corazón pueda abrirse para poder sentir la majestuosidad de donde procedemos y el gran ser que somos más allá de lo terrenal.
Doy gracias por todo, por todos y por mí.

Como decía en algún fragmento la canción de Armando Manzanero “Contigo aprendí”:

Contigo aprendí
Que tu presencia no la cambio por ninguna    (amada vida)
……
Que puedo irme mañana mismo de este mundo
Las cosas buenas ya contigo las viví
Y contigo aprendí    (amada vida)
que yo nací el día en que te conocí”    (amada Divinidad)


Que el Amor y la Paz sean en cada uno de vosotros.