jueves, 29 de marzo de 2012

En medio del universo


A veces dejo la terrenalidad y me elevo hasta encontrarme en medio del universo. Conecto con mi alma y juntos, vamos al centro de nuestro amado firmamento, sintiendo nuestra verdadera naturaleza y esencia.    
Estando aquí, siento la fuerza del silencio, actuando en todo lo existente hasta donde mis sentidos pueden llegar a percibir, y más.  
Siento la paz y la serenidad de todo lo que es.
Siento una inmensa plenitud, donde la armonía es el estado normal desde donde ahora estoy.
Hay un Amor puro e incondicional, que lo percibo en mi ser y que todo lo abraza. Todo está creado desde esta esencia amorosa que Todo es.
Desde aquí donde me encuentro siento el sentido de todo lo creado. Siento la verdadera naturaleza de todo lo que está hecho y existe. Miro de describir lo que siento des de este estado, dándome cuenta que mis palabras escritas, aunque estén impregnadas de la energía existente aquí, quedan escuetas en relación a la intensidad sentida en cada una de las emociones, sensaciones y sentimientos vividos en este ahora y aquí.
Llegar aquí donde estoy, ha sido por voluntad propia. No hay ningún ejercicio o técnica que te lleve allí. Sencillamente, sientes tu divinidad en ti, y desde este estado, a voluntad, puedes encontrarte allí donde quieres. Puede ser en un tiempo pasado como más adelante de los tiempos actuales, o, en este caso, en medio del universo para sentir el Hogar de la cual todos procedemos.
Veo nuestro amado planeta lejos, muy lejos, pequeño, en medio de un tapiz de puntos luminosos como parte de un sistema existencial atraídos por un punto central que permite las irradiaciones más amorosas que alguien puede llegar a pensar.
Todo es silencio, y conmigo se encuentran hermanos de la Luz, lo que se conoce como ángeles, seres de Luz y otros seres amorosos, hermanos, pertenecientes, todos, incluido yo, a la gran Familia Espiritual. No estoy solo. Siento sus presencias en mí, a mi entorno. Somos Uno. No hay diferencia entre ellos y yo. Siento su Amor, puro, hacia mi ser, y el mío hacia ellos. Nuestra esencia es Una.
En esta aparente quietud y silencio es cuando más se manifiestan estos sentimientos más elevados y puros que antes he comentado. Aquí estoy, con Ellos.  
Siento la plenitud del Hogar y de la verdadera esencia que somos cuando nos liberamos de la materia y la densidad temporal por la cual, algunos de nosotros, los humanos, estamos experimentando. Muchos se sienten atrapados en esta forma, pero cuando te das cuenta que tu consciencia va más allá del raciocinio, puedes liberarte de todo aquello que te puede limitar y liberarte del peso de la ignorancia, pudiendo poder volver a visitar el Hogar del cual todos pertenecemos y sentir la magnificencia del ser que somos. Nos podemos elevar y experimentar sensaciones y experiencias de lo que se denomina la quinta dimensión o superiores.
Me encuentro en un cuerpo, pero podemos aprender a liberarnos de él y ser nosotros. Ahora, desde aquí, en un rincón del universo y en compañía de mis hermanos de la Luz, os expreso estas palabras como descodificación de lo que puedo llegar a sentir estos momentos.
Hay un inmenso silencio para no distraerme pero no es necesario sonidos, porque aquí lo importante es lo que se siente. He dejado la densidad con mi condición humana, porque aquí no existe, no tiene cabida. En este espacio-estado, sólo existen los sentimientos, si es que se puede decir así, y las sensaciones de más alta vibración que un ser puede llegar a tener.
Quienes están conmigo me rodean, y veo que van llegando cada vez más. La intensidad amorosa va a más. La exaltación de lo que se podría decir mi corazón, ¡¡es sublime‼ Siento sus abrazos, su amor, invadiéndome una gran paz, dejadez, confianza y seguridad a la vez. Siento el estado de la presencia de Dios en mí. Esta energía de más alta vibración está en mí, como si de un globo se tratase y esta energía me llenase del Todo, pero a la vez, como si yo fuera también, todo transparente. Es un estado de ESTAR y SENTIR. Es un estado de plenitud mayor, intensa y serena a la vez. (En este punto, no queráis que vuestra mente racional lo quiera entender. Antes ya os he dicho que se había de sentir, y estas palabras es lo que más se aproxima a lo que estoy SIENDO y SINTIENDO).
Me quedo un rato aquí conmigo, con ellos.
Me dicen que os transmita que no temáis y conectéis con vuestro corazón. Él os hablará de lo que ahora yo os estoy diciendo.
Me dicen que améis, porque sólo existe Amor. Aquello que veis en vuestro mundo, es una ilusión de la ignorancia del ser humano. Detrás de los hechos existentes hay la vida eterna en su estado más puro e incondicional como os ha dicho quien escribe estas palabras.
Sentid Amor y atraeréis Amor.
Sentid Amor y sentiréis el Hogar en vosotros.
Sentid Amor y el verdadero ser que sois se manifestará.
Me dicen que os transmita que no es necesario que leáis tanto ni que debéis de buscar fuera de vosotros, porque aquello que necesitáis para volver al Hogar ya lo tenéis en vuestro interior. Lo que debéis de hacer es ir dentro de vosotros y sentir vuestra verdadera naturaleza. Aquél que os transmite sabe del camino. Él también lo ha seguido, y ha dejado de buscar a fuera. Tuvo que adentrarse hacia su naturaleza, y encontró la puerta de su divinidad. Se dio cuenta de la importancia de ser uno mismo y abrir su corazón para manifestar la Voluntad Divina en su vida. Aquél que hace y dice no es él, como humano.
No temáis ser quienes sois, porque quien se muestra ahora, no es aquel quien es.
Nosotros, el Hogar, os abrimos las puertas para que vengáis a nosotros. Estamos aquí para ayudaros a subir los peldaños hacia la esencia del Hogar. Siempre hemos estado a vuestro lado y continuaremos estando.

- Gracias hermanos, y que el Amor y la Paz sean en todos vosotros. Que Dios os bendiga.
Continúo sintiendo nuestro Amor como Uno de solo.    
Miro a mi alrededor y siento la perfección de lo que veo.     
¡Si el ser humano supiese quién es…!      
Siento, tanto en mí como en ellos, una inmensa sensación de paciencia y confianza a la vez, conforme el ser humano se dirige hacia su divinidad manifestada. El Gran Despertar que se está produciendo actualmente llevará a la plena toma de Consciencia de quien es cada uno. Entonces, el ser se elevará, así como el planeta que habita, y juntos crear nueva vida a lo largo del firmamento, sirviendo a la Fuente Creadora de Toda Vida.    
Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.   
-         Amén (así es y será) – responden al unísono quienes se encuentran conmigo.  

domingo, 25 de marzo de 2012

Actividades para el mes de abril


·         En el centro LA FONT de Cardedeu se realizará una charla sobre  “Los Niños de los nuevos tiempos”, el próximo viernes 13 a las 20h. Esta charla está dirigida a los padres, maestros, educadores, familiares, animadores, y a todos aquellos que estéis en contacto con niños; incluso, a los que estáis interesados en este Gran Despertar de la Consciencia para entender todo lo que está pasando en nuestros tiempos actuales. 
-         La charla será gratuita, abierta a todos.   
-         Para aquellos que estéis interesados podéis llamar al centro:      

          LA FONT:   c/ Hospital 4 – 08440 – Cardedeu    T. 938455556     


·         En el centro Darsana de Granollers se realizará el  Ciclo “Despertando la Divinidad”, que consta de tres ponencias – talleres:
o   Vivir Conscientemente
o   Domesticar la mente
o   Taller de auto sanación
    
  Este Ciclo se puede realizar en dos opciones, según os vaya bien:  
-         Cada taller un jueves por la tarde a las 20h, los días 12, 19 i 26; o bien,
-         Todos en un solo día, el próximo sábado 21 a partir de las 9’30h.       
-         Para las inscripciones o más información poneros en contacto con el centro Darsana.

            DARSANA:  c/ Bruniquer 1-3 – 08402 – Granollers  T. 938795217.

                                                                   

Si queréis que estas actividades y todas las que se van realizando se realicen en vuestra población, centro o asociación, podéis enviar un e-mail a emaeljordimorella@hotmail.com

Un abrazo y que el Amor y la Paz sean en todos vosotros. 

jueves, 22 de marzo de 2012

El taxista


Hoy me gustaría empezar explicándoos una historia:

Había un ser humano que recibió una llamada. La atendió y desde el otro lado acordaron quedar a un lugar en concreto. Inmediatamente colgó el teléfono, lo descolgó nuevamente, y llamó al servicio de taxi para que le enviaran uno cuanto antes porque debía de estar dentro de poco a una dirección concreta.
Una vez pedido, nuestro hombre se preparó y estuvo atento para cuando llegara el taxi solicitado. A la hora acordada, ya se encontraba en la puerta de su domicilio para recogerlo, subirse en él y dirigirse hacia donde habían quedado

Estos actos aparentemente cotidianos, representan perfectamente el período desde que nos ha llegado la hora de nuestro despertar hasta la realización de nuestra voluntad y la manifestación de la divinidad que cada uno es.
Todos recibimos la llamada por el solo hecho de vivir en este cuerpo que tenemos. Todos, absolutamente a todos, nos suena el teléfono interior con el interés de dirigirnos hacia la obertura de una nueva puerta en nuestra vida no abierta hasta el presente, permitiéndonos llegar allí donde debemos de llegar según el proceso de nuestra alma.
Recibimos la llamada y quedamos en llegar a tal punto de nuestro caminar que nos ofrecerá nuevas oportunidades en nuestra vida para la plena realización de nuestro ser.
Damos el paso y dejamos que nuestra intencionalidad expresada en voz alta nos cree las coincidencias para que todo sea. Cuando tenemos claro el camino a seguir, entonces es cuando viene nuestro taxi para recogernos.
Bueno, el primer paso ya está dado, ahora ya hemos dado el consentimiento para que todo sea. Confianza. Ya hemos aclamado y pedido a la vida, aquello que queremos, ahora es cuestión de esperar que nuestra nueva actitud ante la vida nos atraiga las puertas adecuadas para poder dar nuevos pasos en nuestro proceso del despertar y así, poder activar la divinidad que cada uno es.
Cuando vemos venir el taxi y pararse ante nosotros, justo delante de nuestra puerta como habíamos quedado, nos subimos y le recordamos al conductor la dirección que queremos ir. El vehículo arranca y nosotros nos aposentamos en el asiento de nuestra petición.
El ser humano que despierta o se adentra más en su camino hacia la Luz, pide al universo, al Padre, aquello que siente en su corazón. Pide una y otra vez, como si el Hogar pudiera olvidar las peticiones de los miembros de la Familia, sus deseos más fervientes procedentes del corazón. Este ser empieza a incluir en su día a día, una actitud diferente a la tenida hasta ahora, así como la realización de una serie de ejercicios para conectar con el verdadero ser que es.
Esto es solo el primer paso. Muchos piensan que ya todo será, y que aplicando de cuando en cuando estas pautas más amorosas en su vida, todo ya será. Hay que fluir. Tenemos que aprender a fluir como los delfines encima de las olas, o como una hoja llevada por las aguas bravas de un rio. Todo sucede sin expectativas, exigencias ni impaciencia. Una vez has abierto las puertas de tu voluntad desde el corazón, deja que todo sea, siempre siguiendo aquello que tu interior te dicte.
El fluir no es no hacer nada y ya me vendrá por el solo hecho de pedirlo. El proceso no funciona así, exactamente. Fluir representa vivir todo aquello que la vida te ofrece sin resistencias y sabiendo que todo lo que te sucede es para tu mayor bien. Fluir es haber puesto los pilares, tu intencionalidad, al servicio de tu corazón y dejar que todo sea en su momento más adecuado. No siempre este es cuando nosotros queremos, sino que muchas veces, para llegar allí donde queremos debemos de hacer varias paradas y, en cada una de ellas, recoger el aprendizaje para elevar un grado más de amor nuestro ser. Fluir no es no hacer nada, sino hacer la parte que te corresponde, lo que sientes en tu corazón en relación a donde quieres llegar, ser o sentir.
Todavía, parte de la humanidad adormecida, cuando empieza a dar los primeros pasos titubean y dan prisas, dudando, del proceso. No temáis, porque una vez has puesto el mecanismo del despertar en ti, ya no puede cerrarse, y con el tiempo, irá a más. No podemos desconcienciarnos, y cuanto más nos adentremos en el camino hacia nuestra Luz interior, más motivación tendremos para seguir y abrir las puertas de nuestro ser de par en par para mostrarlas de una manera absoluta al mundo, a nuestro entorno.
Igual como la historia expuesta en el principio, una vez vas avanzando hacia el lugar correspondiente a tu alma, debemos de dejarnos llevar por el taxista. Él sabe qué caminos coger para nuestro mayor bien. Él sabe lo que necesitas, así como el conocimiento de la transición de la animalidad a la divinidad. Nos han enviado al mejor taxista posible, el más cercano a nuestro estado actual. Siempre, en todo momento, recibimos aquello que necesitamos.
Cuando nos hemos sentado cómodamente en el asiento de atrás, dejemos que él haga su trabajo. Debemos de aprender que cada uno debe de aportar su parte. Es un trabajo de dos: de ti y de quienes te acompañan. Deja que tus guías te lleven por el mejor camino.
Todos tenemos un taxi esperándonos a la puerta para cuando despertemos y estemos dispuestos a ir más allá de nuestro presente, para dejar atrás nuestro pasado limitado y elevarnos hacia nuestra divinidad.
Cuando estamos siendo llevados, no le preguntamos constantemente al conductor: ¿Seguro que sabe cómo se va? ¿No puede ir un poco más rápido? ¿Os suenan estas palabras? Cada uno se encuentra, a petición propia, con el taxista adecuado. Él sabe lo que se hace. Confiad. Esperad que acabe el trayecto, y entonces os podréis bajar e ir allí donde habéis quedado. Tened el convencimiento que todo está siendo e irá bien. No dudéis. Confiad. Sed pacientes porque a veces, según cada uno, encontrará los semáforos en rojo o una calle muy transitada. Relajaos y sabed en todo momento que estáis siendo llevados.
Dad los pasos que sintáis desde vuestro corazón que debéis de dar, y luego, todo es una cuestión de sincronicidades.
Confiad. Sed pacientes. Tener la certeza que todo será, que tendréis o conseguiréis aquello que sentís desde vuestro interior.
Deja que el taxista, que el proceso te lleve allí donde acordasteis. Confía en él. Confía.
Es una suerte haber encontrado el taxi en el cual te encuentras. Siente la seguridad de ser llevado allí donde sientes que debes de dirigirte.
Confía y relájate. Deja que los taxistas que te rodean también hagan su colaboración en el Gran Plan Divino donde te encuentras. Así lo acordasteis.