miércoles, 25 de febrero de 2015

El ritmo de cada alma

El camino de la Ascensión no nos pertenece, ni solo unos cuantos lo siguen. Toda alma sigue el sendero hacia su plena evolución. Todos accedemos a este proceso con un libro de instrucciones donde podemos leer:
·         Por más que se presione el acelerador, pudiéndolo hacer a voluntad, nuestra alma no irá más rápida en su aprendizaje. Toda evolución comporta una instrucción y el haberla integrado en uno mismo. No el querer correr más, se llegará antes.
·         Cuando nuestra velocidad no se corresponde con nuestra capacidad de absorción e integración de lo aprendido, el ser debe de prepararse para la asimilación de lo vivido. Cuando no es así, se desarmoniza y bloquea su proceso. 
·         No se puede ir más lento a voluntad. La lentitud inconsciente os llevará a una aceleración de vuestro aprendizaje a través del malestar. Lo mismo en el sentido de la aceleración.
·         Cada alma necesita de un ritmo concreto para poder elevar su vibración. Este está sincronizado con lo que ha venido a realizar en esta vida y todo su contenido.
·         Aceptando el ritmo individual llegamos a manifestar aquello que hemos venido a hacer en esta vida.
·         Se recomienda fluir y no querer obtener una velocidad concreta, porque alma y ser deben de estar sintonizados, y para que esto ocurra, la consciencia debe de hacer presencia en uno. Cuando esta aparece, o se obtiene cierto nivel, entonces, uno deja de querer llegar antes a algo o no querer experimentar una situación importante para nuestra alma.
·         Conclusión: Fluye. Sigue tu curso y acéptalo. Aprende de lo que vives y siente tu naturaleza en tu interior. Todo lo demás vendrá por si solo en el momento adecuado. Entonces, todo será según tus necesidades y creaciones.

Cuando nuestra consciencia empieza a dar pasos importantes hacia su elevación y sube los peldaños de la Ascensión, es cuando empezamos a darnos cuenta, de una manera más notable, de toda energía de menor vibración a la nuestra. Esta toma de consciencia nos hace, a la vez, aceptar, comprender y respetar el ritmo de cada uno.
Siendo nosotros, nos elevamos. Siendo lo aprendido según nuestro exterior, nos limitamos y estancamos.
A menudo vemos como parejas, los dos miembros siguen ritmos diferentes. Una parte puede estar muy interesada en llegar a conocerse ella misma, en cambio, la otra parte parece que no le interesen todos estos temas de tipo “espiritual”. Los intereses y la actitud ante la vida parecen distanciarse de los de la otra parte de la pareja. Parece, entonces, que cada uno sigue un camino en la vida diferente a cuando se conocieron por primera vez.
¿Sabéis qué? No debéis de asustaros ni empezar a tener pensamientos no del todo positivos en relación a vuestra pareja.
Cuando alguien empieza a ver cierto aparente distanciamiento en relación al otro, quiere decir que la luz de su interior le ilumina la situación o relación y empieza a ver de una manera clara, o mejor, la situación que está viviendo, pudiendo darse cuenta de todo aquello que no vibra como él. Cuando vibras en un grado 5, por ejemplo, aceptas todo lo de tu mismo nivel o superior, pero te das cuenta con una notoriedad más intensa de todo aquello que no vibra como tú. Este paso es bueno para tu ser. Quiere decir que empiezas a darte cuenta cuando no estamos siendo nosotros o no nos encontramos en el camino, quizás adecuado para nuestro bienestar.
Aquí es donde debemos de empezar a ser tolerantes, a confiar y a reafirmarnos de una manera más notable, para vivir según nosotros somos. 
Un primer paso es darnos cuenta en qué nivel nos encontrábamos antes de llegar a nuestro ahora actual. ¿Qué hacer en estos casos?
Debe de prevalecer lo estable, no lo inestable.
Debe de prevalecer el bienestar en ti. Tu corazón, quizás empieza a ser oído por tu ser.
¿Sabéis que un ser iluminado puede con una multitud de oscuridad? Poder ver la Luz en nuestro camino nos permite dar los pasos adecuados para continuar nuestro proceso a voluntad. Cuando vivimos en la oscuridad, en la no consciencia, andamos a ciegas sin saber del camino. Necesitamos una Luz, un faro donde tener una referencia para dirigirnos hacia nosotros mismos.
Cuando empiezas a darte cuenta que vuestros dos caminos no andan igual, quiere decir que empiezas a ver la luz de la Verdad de tu vida. Esta Luz no será desaprovechada porque puede servir de guía para tu pareja o familia. Conozco situaciones donde un miembro de la pareja es consciente de su presencia en el lugar donde está. Esto le facilita enraizarse en los pilares de su esencia amorosa y poder, así, ayudar a su pareja y su familia a avanzar por el camino de la Luz, creando unos cimientos donde el amor, la confianza, el respeto y el entendimiento sean los patrones de la nueva etapa en sus relaciones.
Los tiempos cambian. Todo cambia. ¿Por qué nos apegamos a un tipo de relación, quizás obsoleta y sin salida? Cuando nos mantenemos en unas creencias, una cultura y maneras de ser externas, nuestra vida empieza “a morir en vida”.
Cada una de vosotras, amadas almas despiertas, sois la Luz para vuestro entorno y relaciones. Sencillamente sed vosotros, y dejad que todo sea. Mostrad vuestra armonía interior, vuestro amor hacia quien os rodea, y dejad que vuestra presencia se encargue de elevar a los demás, también.
Cuando los dos miembros de una pareja siguen ritmos diferentes, eso no es malo, y pensad que la de mayor vibración ayuda a los de menor vibración. Precisamente estás dónde estás, para ayudar a los demás, siendo tú, y para poderte reafirmar en tu camino. Sé tú en todo momento, sintiendo el amor y el bienestar en ti. No temas y confía que la vida escucha tus plegarias y tiene en cuenta tu manera de ser. Te mereces lo mejor, pero para esto, debes de sentir aquel quien eres dentro de ti. Las consecuencias derivadas de esta actitud y presencia ante la vida, te permitirá atraer solo lo mejor, no solo para ti, sino también, para todos aquellos que te rodean.
Seguir ritmos diferentes no es un problema, sino una oportunidad para que cada uno dé un paso más en su proceso de Ascensión.
Tú que empiezas a darte cuenta, quizás, de este hecho en tu entorno, no temas, amada alma, porque tu presencia está haciendo que cada uno se recoloque en su lugar, y tú, eres fuente de luz y amor para que así sea. Todos hemos venido a este planeta para llevar a término parte de un Plan Divino Superior. Dejemos que cada uno haga su parte, y ten presente, que tu parte es justo aquello que sientes que debes de hacer en tu corazón. ¡Escúchalo!, y lleva a término aquello que sientas dentro de ti. Será lo justo y lo adecuado para todos, porque cuando tú eres tú, estás ayudando a que todos puedan ser ellos mismos.
Necesitamos, a veces, unos referentes, porque queremos pero no sabemos cómo hacerlo. Tú puedes ser este referente para tu pareja o tu familia.
Sé tú, y aquello que sientas, hazlo, sea lo que sea, sin miedos, porque la vida quiere sonreírte y apoyarte en tu camino. Así es contigo y con todas las almas encarnadas.
Eres una bendición para tu entorno. Deja que tu Luz ilumine el camino de las tinieblas para que puedan vivir los que te rodean.
Gracias por ser y estar.


Que el Amor y a Paz sean en ti. 

sábado, 21 de febrero de 2015

Actividades para el mes de marzo

Os presento a continuación los nuevos encuentros para el mes de marzo.
Como siempre, los que estéis interesados y queráis asistir, deberéis de enviar un mail a la dirección del documento adjunto (propaganda).

Un abrazo.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Sintiendo la Divinidad

En algún momento he tenido la sensación que debía de dejar de expresar lo que siento, lo que uno siente, cuando conecta con su divinidad. Ya lo he expuesto en otras palabras escritas a lo largo de un tiempo hacia aquí. Por instantes he tenido el impulso de dejar de escribir sobre lo que siente un ser cuando se convierte en divinidad o se unifica con ella. Es algo personal, individual, el trayecto que debe realizarse para que así sea. Hay una puerta que abrirse, pero es uno mismo quien debe de dar los pasos y, ante ella, abrirla para sentir la majestuosidad de aquel quien es. El camino ya está indicado, así como los posibles síntomas que pueden manifestarse en el interior de cada uno.
Alguna vez me he llegado a plantear el hecho de dejar de expresar con palabras lo que siento o se siente cuando uno se dirige a su interior y deja que su verdadera esencia se manifieste y le haga saber de su naturaleza y las consecuencias que uno puede llegar a sentir y percibir al estar conectado con ella,…con uno mismo.
Todo y así, algo me impulsa a continuar haciéndolo. Mis acompañantes aprueban mi insistencia, con diferentes palabras, aunque siempre se llega a los mismos síntomas porque no podemos dejar de sentir nuestra esencia.
Eres Dios. Eres Divinidad encarnada y cuando el raciocinio del ser que habita en tu cuerpo empieza a darse cuenta que es mucho más que materia, entonces, el milagro empieza a manifestarse a lo largo del resto de su vida.
El camino continua. El flujo existencial en el cual todos estamos inmersos nos lleva a estados más allá de nuestro presente. Estos estados interiores son los que nos permitirán ver la Luz y poder sentir el Amor en su estado más puro e incondicional. Tu Luz va irradiándose más allá de donde te encuentres, porque no hay limitaciones ni temporalidades a lo largo de tu camino. (Pausa).
A veces, me viene una sensación conforme si debo de continuar transmitiendo todo lo que uno puede llegar a sentir, percibir y ver desde la conexión con quien somos, desde nuestra Divinidad, porque solo uno mismo puede llegar a sentir su propia esencia.
No son palabras bonitas, ni dulces, sino la Realidad desde el lado de la Divinidad, no desde nuestra humanidad. Más allá de lo denso y material, se encuentra nuestra alma con un sentido superior, ajeno a cualquier creencia terrenal.
El proceso debe de hacerlo uno mismo para apreciar y sentir lo que en otros escritos y mensajes he podido llegar a transmitir. Lo que habéis leído no es una utopía o una irrealidad fruto de mi imaginación o aislamiento y no identificación con las culturas, religiones, costumbres y tradiciones que me rodean. Todo esto pertenece a un pasado, y al ser humano, no a vuestra verdadera esencia. Cuando nos identificamos con algo de nuestro entorno, procedente de unas generaciones anteriores, ancestrales quizás, empezamos entonces, a etiquetarnos e identificarnos con algo que la mayoría de las veces no pertenece a nuestra esencia y a la energía actual que vivimos.
De diferentes maneras y situaciones, hasta ahora, os he ido mostrando lo que podemos llegar a sentir y encontrarnos, siendo nosotros. Este “ser nosotros” es la conexión con quien en verdad somos,…con DIOS.
El camino lleva a la humanidad hacia su Divinidad. Todos los senderos llevan al camino principal para transmutar lo humano en divino. Este es el proceso que está siguiendo la humanidad en los tiempos actuales.  Estamos dejando atrás aquel quien fuimos para dar paso a quien, realmente somos. No eres quien ves en el espejo, sino lo que representa este ser encarnado. Este sentido  no es racional, sino espiritual, y desde la consciencia es cuando el ser en evolución puede ver la Luz de quién es y la capacidad de sentir con intensidad y emoción esta energía de alta vibración que habita en él.
Es plenitud y un amor sentido en lo más profundo de uno mismo lo que te abre las puertas de toda comprensión sobre lo habido y por haber. La sabiduría emerge de ti mismo, pero no antes de sentir a voluntad, con plena voluntad y emoción, los más altos sentimientos más sublimes que puedan llegar a existir en el universo. Cuando te fundes con él, entonces sientes la unicidad en ti y te das cuenta, con una gran claridad, del camino a seguir a partir de estos momentos en tu vida, así como una visión superior de nuestro amado planeta y de todo lo que está sucediendo en él. Sientes conforme todo está yendo bien y cada uno tiene un papel importante que hacer para quien tiene a su lado. Esta función no es humana, sino divina.
Sientes tu verdadero potencial en ti, emanando de ti y en tu interior, en cada una de tus células. Te das cuenta de la responsabilidad de tu ser en tu propia vida y en la de los demás. Sientes una armonía absoluta en tu vida, dándote cuenta del perfecto orden que todo se encuentra. Es tu identificación con lo humano, con lo terrenal que te aísla y te distrae de la verdadera dirección a seguir y de la Verdad Universal en ti, en los demás y de nuestro amado planeta. Todo tiene sentido.
A medida que voy escribiendo, me doy cuenta que vuelvo a expresar aspectos que el ser puede sentir cuando está conectado, unificado con su esencia divina. El camino lo debe de hacer cada uno. Es entonces cuando, en su momento, podrás sentir lo leído, dicho  y anhelado, no solo por mí, sino por otros seres que indican cuál es nuestra dirección. Es cada uno que debe de llegar a él mismo.
¡Escuchad a vuestro corazón! Él os dirá qué hacer y el cómo. 
Sé que algún día vosotros también sentiréis lo que siento en estos momentos en mi interior. No es algo que solo unos pocos pueden sentirlo. Es parte de ti, de tu esencia, y por lo tanto, todos, absolutamente todos, podemos sentir nuestra divinidad si nos abrimos a ella.
¡Siento tanto Amor en mí! Os hablo desde mi corazón abierto al vuestro.
Somos Amor, y solo existe el AMOR.
Esta energía, la de más alta vibración existente en todo, no solo en el universo, sino en el firmamento, es la que produce la liberación de todo aquello que no se corresponde con tu esencia, tu verdadera esencia. Al final, llegaremos a dejar, incluso, la materia para continuar nuestro camino desde otras dimensiones etéreas.
Es el Amor quien os lleva a vosotros mismos.
Es el Amor quien abre las puertas de vuestra realización.
Es el Amor quien os concede la sabiduría.
Es desde el Amor que puedes sentir quien eres con todo tu resplandor y emoción.
Lo que vives es Amor, aunque sea no deseado.
Lo que te ha sucedido en tu vida, ha sido desde el Amor.
El Amor no te ha hecho padecer ni te ha creado dolor. El Amor te ha permitido aprender de lo sucedido para que tú puedas llegar a ser tú.
El Amor te ha abierto las puertas para que puedas ver claro. No ha creado las injusticias, pero sí el sentimiento adecuado para ti para darte cuenta de la necesidad de la igualdad y la tolerancia.
Lo creado ha sido fruto de la no conexión con tu verdadera esencia. Entonces, tus pasos te han llevado al dolor, sufrimiento, miseria o desgracia según tus palabras, pero nada de esto es, porque todo tiende al equilibrio, y cuando nos alejamos de nosotros mismos, creamos el desequilibrio, pero incluso apartándonos de nosotros mismos, el Amor hace que quieras volver a encontrarte  y saber de ti.
Eres DIOS. ¿No lo recuerdas? ¡Oh, sí! Ya lo creo que eres Dios. ¿Acaso no deseas lo mejor para ti y los seres amados? ¿Ves? De tu interior emerge tu esencia pidiendo paso. A pesar de todo, has llegado hasta aquí, con todo lo que has vivido y cómo lo has vivido. Algo dentro de ti te empuja a continuar, dándote aliento y fuerzas, aunque no sepas de donde proceden, para poder continuar tu camino. ¡Escucha a tu corazón! ¡Escucha tu interior! Sabrás entonces, el por qué de todo y qué hacer.
Nosotros somos los creadores de lo vivido en cada Ahora de nuestro proceso. Siente el Amor en ti y verás la salida de tu situación y la Luz que te acompaña en todo momento, que te abraza y guía en tu camino. Escucha la voz de tu interior.
Cuando sentimos el Amor en nosotros y somos Uno con él, la inmensidad de la plenitud será en nosotros. En ella, somos transportados a nuestro verdadero Hogar, mostrándonos aquel quienes somos con toda nuestra majestuosidad.
¡SENTID, amadas almas! ¡SENTID aquel quienes sois! Siendo vosotras, nada deberéis de temer, porque seréis llevadas hacia vuestra máxima presentación al mundo con todo vuestro Resplandor, Luz, Serenidad, Armonía, Calidez, Ternura, Comprensión, Aceptación, Despreocupación, Paz, Calma, Sosiego absoluto, Dejadez a las manos de la Fuente que te creó, Visión clara, ………………..y más connotaciones, sentimientos e incluso emociones, que no pueden ser expresadas con palabras humanas. No hay léxico suficiente para poder expresar lo que uno siente cuando es él.
SIENTE amada alma, y deja que aquel quien eres te guíe en el camino hacia ti. Entonces, sabrás, comprenderás y verás la Realidad y la Verdad de tu existencia en estos instante de tu evolución encarnada.


Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.