miércoles, 1 de abril de 2020

Renacer


Los tiempos que vivimos ya fueron anunciados hace unos años. En el año 2014 os di a conocer un mensaje de los seres de la Luz, entre otros. Su contenido tenía que ver con los momentos que estamos viviendo en este amado planeta. Para aquellos que no pudieron leerlo en su momento, hoy os dejo con “Renacer”. A todos, un abrazo. 





Renaceréis de la oscuridad. Elevaréis vuestra alma alejando la densidad de vuestra existencia.
Ensalzaréis vuestro espíritu y llegará el día, que prescindiréis de aquel quien fuisteis.
La Luz será en vosotros y un nuevo inicio se mostrará ante vuestros pies, donde la finalidad de vuestra presencia donde os encontráis empezará a recoger sus frutos.
Habrá un nuevo día donde empezaréis a sentir. Vuestra voz interior os guiará y la pasarela de la integridad os animará a cruzarla. Lo haréis y veréis como muchos de vosotros dejarán el planeta. No volverán. Dejad que sigan su camino.
Resurgiréis y empezaréis a comunicaros desde el silencio. Las palabras ya no serán vuestras. Vuestro corazón os hablará y, su expresión por voluntad propia, ayudará al resto de la hermandad encarnada.
Nosotros estaremos más cerca de vosotros.
El Hogar tendrá sus espacios en la Tierra.
Tendréis una nueva oportunidad para abrir vuestro corazón y liberar vuestra alma.
El tiempo anunciado ya ha llegado.
Algunos de vosotros dejaréis de hacer lo que hacíais. Vuestra vida cambiará dedicándoos a lo que sentís en vuestro interior. Viviréis según sentís y esto hará que vuestras sociedades deban de cambiar su manera de actuar y estructuras que anclaron tiempos atrás.
El templo se derrumbará para edificar uno de nuevo donde el ser tenga sentido para existir y pueda avanzar según la integridad, honestidad y el Amor de vuestra esencia.
Estos tiempos ya han empezado para algunos de vosotros, y cada vez, habrá más almas que empezaréis a notar los cambios internos que os llevarán a cruzar la pasarela.
En el silencio de la discreción, sois muchos los que ya lo estáis haciendo. Esta discreción, hermandada con la humildad y la sencillez, están iluminando el camino de muchos de los habitantes de vuestro planeta. Empiezan a ser reconocidos y poder, estas almas, a ejercer la finalidad por la cual encarnaron.
Alegraos por los tiempos que vivís, porque la humanidad está decidiendo qué sendero seguir: el de la Luz, o el pasado. Nos alegra comunicaros que la mayoría  estáis avanzando hacia la Fuente de Luz de la cual todos emanáis y procedéis.

Pronto, muchas almas sabrán de nosotros, vuestros hermanos de la Luz, como nos conocéis algunos.
Vuestro planeta está transcendiendo y vuestras almas están siguiendo el curso de la Gran Intencionalidad Divina Superior.

Os amamos y una nueva oportunidad tenéis en vuestras manos. Cabos celestiales estáis recibiendo para cogeros y ser elevados hacia vuestra esencia.
¡No sabéis la alegría que hay en el Hogar por ser y estar donde estáis!

Nos complace comunicaros que pronto, para algunos de vosotros, ya no perteneceremos a otra dimensión, sino a la vuestra a través vuestro. Seremos Uno con vosotros y nos podréis sentir y ver.

Os amamos y continuaremos estando a vuestro lado en estos momentos álgidos de cambios energéticos en vuestro rincón del universo que os encontráis.

Que el Amor y la Paz sean en cada uno de vosotros.  


martes, 31 de marzo de 2020

Más allá de vuestro presente

En el año 2013 recibí un mensaje de los hermanos de la Luz sobre nuestro proceso evolutivo, siendo nuestro presente parte de la vivencia del contenido de sus palabras:


Quienes vinieron de las estrellas, a ellas volverán, recordando su procedencia. Pasarán los tiempos hasta el presente previsto donde lo de arriba será abajo y lo de dentro afuera, sintiendo la armonía y el amor en cada corazón.


No habrá más velos que oculten la verdad de la naturaleza de los hijos de Dios realizando lo acordado según la Voluntad Superior.
El Hijo ascenderá hasta llegar a ser Uno con el Padre, no divisándose la línea que separa el Padre del Hijo.


Más allá de todo sentido humano existe la verdad que da lugar al proceso vivido por quienes os ofrecisteis para consagrar la elevación de un universo en expansión.
Llegasteis, recordasteis y abristeis el camino para llegar a la divinidad que envuelve todo lo material.


La densidad fue desapareciendo hasta llegar a la puerta de quienes sois. Allí llamasteis. Se os abrió y fuisteis bienvenidos nuevamente al Hogar.
A medida que vuestras almas iban ascendiendo por el sendero de la Luz, os fuisteis desprendiendo de los lastres iniciales de vuestro principio.


No hay mayor gozo celestial que el retorno al Hogar.
Vuestra tierra os alimentó y con ella vuestro espíritu fue despertando hasta llegar al alimento que las alturas os fueron ofreciendo.
Despertasteis y vuestro ser aprendió a leer las señales que el universo fue intercalando entre vuestros días, obras y costumbres.


Os fuimos actualizando vuestras energías para que pudieseis llegar a la plena Ascensión.
Muchos las acogisteis sabiendo de la importancia de ellas. Otros necesitasteis sentir los síntomas en vuestra biología para daros cuenta conforme todo estaba yendo bien.


Ahora, cuando Gaia tiene los días contados, muchos de los que habitasteis tiempo atrás servís a la Fuente en otras dimensiones y parte de las almas que fuisteis continuáis en otros rincones del universo para completar vuestra ascensión, aunque ésta ya no tiene la misma finalidad, por lo tanto, el fin ya no es el mismo. Ayudáis a los habitantes de otras lindes por la experiencia que tuvisteis en vuestro planeta, pero con otras finalidades no tan precisas como las que tuvisteis en su momento.


¡Bienvenidos al Hogar, amadas almas!
Vuestro aprendizaje en la densidad permite ahora, un presente posterior, poder servir a la Fuente trayendo Luz y Amor a rincones lejanos al que vivisteis. Sois honrados por vuestras presencias donde ahora estáis.

Quizás muchos no entendáis estas palabras. Son escritas para los corazones abiertos y dispuestos a dar el gran salto cuántico en vuestro presente de leer estas palabras. Ellas proceden de la sabiduría de la existencia. No las argumentéis. No las racionalicéis. Simplemente, sentidlas y sabréis el verdadero sentido de lo leído.


Pronto vuestro mundo cambiará a niveles inimaginados. En vuestro presente, y hasta unos treinta años después, lo que es ahora será como los tiempos primitivos de vuestra evolución. Todo lo viejo desaparecerá y lo nuevo se manifestará alejando y haciendo caduco lo que hasta entonces os acogíais.


El Hogar os habla, pero no para confundiros, sino para alentaros a dejar los miedos y abriros para que la nueva energía sea en vosotros. Ella os transportará hacia la materialización de vuestra plenitud. Lo denso se alejará y os convertiréis en seres de Luz y en expansión interior.


No temáis porque a medida que vuestros pasos se adentren hacia lo nuevo, vuestra Luz se intensificará, creando la aproximación entre el Cielo y la Tierra. Cuanto más aprendáis a ser vosotros en nosotros, desaparecerán las barreras que ofuscan vuestra condición humana.


Veréis quienes sois y las puertas del Cielo se abrirán en vosotros. No habrá mayor gozo que haber encontrado la entrada a vuestra divinidad. Seréis los creadores de vuestra propia vida, porque sabréis de vosotros. Seréis Uno con el Hogar y quien os creó será, asimismo, Uno con vosotros. El Cielo y la Tierra serán Uno.


¡Amadas almas! Vemos que os disponéis a venir en multitud al Hogar. Cuando cada uno de vosotros llame a la puerta, nosotros estaremos allí para recibiros. Acercaros a las luces de vuestro tiempo actual. Todos tenéis una cercana, la adecuada para vuestro proceso. Escuchad a vuestro corazón porque ya ahora les señales se encuentran en vuestro entorno. Dirigiros a vuestro interior para llegar a nosotros.


El gozo y la alegría en el presente donde ahora me encuentro es absoluto a lo largo de todo el firmamento. El Hogar está radiante, lleno de emoción por vuestra venida al Hogar.
En el universo hay muchas más estrellas que en vuestro presente actual. Nada más bello que el Hogar esparcido a consciencia por todo el firmamento.


Os amamos profundamente y no hay alma dejada a las manos del azar. Todas estáis siendo alimentadas por la mano de Dios. Estáis siendo abrazadas por el Hogar del cual pertenecéis. Vuestros padres interestelares también se encuentran entre vosotros y juntos compartís el proceso de vuestro aprendizaje.


Sois amados y honrados por vuestro proceso, y la Luz es derramada por allí donde pasáis.
Desde más allá de vuestro tiempo y espacio, os decimos que aquello por lo cual vinisteis, está siendo realizado con plena satisfacción debido a vuestra predisposición y aceptación de lo acordado.


Por todo esto os honramos y os decimos que no estáis solos ni lo estaréis. En su momento nos volveremos a encontrar y nos reconoceremos.
Llegará el día que seremos Uno, que el Cielo será en la Tierra, y que en otras vidas más allá a la vuestra aparecerán más ángeles de los actuales. Serán vuestras almas al servicio de la Fuente Creadora de toda Vida.

Así es y será.


Os amamos profundamente.
-      El Hogar   -