miércoles, 20 de septiembre de 2017

La Unicidad con el Hogar



 ¿Cómo poder explicar con las palabras de nuestro vocabulario lo que uno siente cuando es Uno con el Hogar y el Universo? No hay palabras que definan exactamente esta sensación interior. Si tuviera que mencionar alguna sería: “una inmensa Plenitud abrazada con un infinito Amor en su estado más puro e incondicional”.
Ante momentos como éste solo cabe no hacer nada y sentir y sentir, porque lo que emana tu interior te libera de toda humanidad y te eleva hacia lo más alto de la Ascensión de todo proceso.
No hay unas palabras que pudiéramos elegir para definir el estado de absoluta Unicidad con nuestro verdadero Hogar.
A veces el vocabulario expresado puede ser malinterpretado y no ser del todo  fiel  y concreto a lo que representa sentir nuestra verdadera esencia. Mi experiencia de conexión con “ellos”, con la hermandad a la cual todos pertenecemos, serían las comentadas anteriormente. ¿Qué palabras utilizar para representar el Todo? Una palabra, también conocida por gran parte de vosotros, sería: “Dios”, relacionándola con la energía del Amor. ¿Y qué es el Amor? La energía de más alta vibración, pura e incondicional, existente en el firmamento, en el espacio existencial en el cual todo ser y energía habitan según su vibración y proceso.
Esta esencia de plenitud y Amor se encuentran dentro de cada uno. Nuestra alma pide paso, debido que las energías actuales y que vamos recibiendo, en gran parte por nuestro sol, nos permiten liberarnos de toda humanidad para ir conectando con aquel quien en verdad somos, con nuestra Divinidad. Este proceso de evolución que el ser encarnado va adentrándose en él cada vez más, le lleva a liberar todo lo humano en uno mismo para dar paso a la Divinidad de nuestra alma. No debemos buscar nada en nuestro exterior para proseguir con los anhelos de evolución, porque todo lo necesario se encuentra en nuestro interior. La nueva energía nos permite adentrarnos en nosotros mismos e ir más allá de lo racional, donde las emociones, los sentimientos, las sensaciones, sueños y visiones habitan esperando ser reconocidas por nosotros mismos. Una vez lleguemos a este espacio espiritual de nuestro ser, entonces empezaremos a abrir las puertas del verdadero ser que somos. Nuestro verdadero ser espera ser reconocido y manifestado: DIOS. ¿Qué no os acordáis que cuando encarnasteis lo sentisteis y lo aceptaseis para traerlo en este plano Tierra?
Bueno, pues ha llegado la hora de abrir vuestra puerta interior y poner en sus manos vuestro ser y toda vuestra vida para que él sea quien la dirija hacia vuestra plena realización, y poder así, llevar a término aquello que habéis venido a hacer y aprender.
La nueva energía está relacionada con vuestra esencia, con la Divinidad que sois.
¿Qué diríais si os dijese que ya no tenéis porque seguir con vuestro pasado, porque los pilares de los nuevos tiempos os permitirán liberaros de quien fuisteis, de vuestro pasado, de la visión que habéis tenido hasta ahora de la Tierra y todo lo que en ella acontece, pudiendo materializar aquello que vuestro corazón os dicta? Sí, amadas almas, los tiempos de nuestro presente liberará a cada uno de vosotros porque lo exterior en vosotros ya no tendrá ninguna influencia en vuestro día a día. Ahora esto es posible, y no es un sueño, sino unos momentos esperados desde hace ya tiempo por muchos de vosotros. Unos nuevos pilares de la energía instaurándose actualmente en vuestro planeta os harán ir manifestando vuestra alma, vuestra Divinidad que sois. No es un sueño, ni una ilusión, sino una realidad anunciada por seres del Hogar desde hace tiempo, y sobre todo, desde el cambio de milenio. Desde el 2004 hacia aquí el Cielo os ha ido anunciando el proceso que estáis siguiendo y estableceréis en este mundo que os encontráis en proceso de Ascensión.
Sois amados por vuestro verdadero Hogar, y siempre lo habéis sido. Algunos abrieron su corazón, y ahora, en vuestro 2017, sienten su esencia en la más intensa sensación de pureza, fluidez, en su estado normal dentro de la encarnación que vivís.
La Nueva Energía os llevará más allá del esfuerzo y la incapacidad que lo humano os hace sentir. Las limitaciones dejan de existir para ensalzar la pureza del Amor en cada uno de vosotros.
El Cielo se está acercando a la Tierra, y cada vez, son más los seres de la Luz que se aproximan a vuestro mundo para ayudaros a activar vuestro ADN y empezar a ser conscientes del verdadero ser que sois.
Son momentos importantes los que vivís actualmente en este mundo. Todo el Hogar está con vosotros, atentos a los nuevos pasos a realizar, donde cada uno de ellos regará la nueva tierra para que las almas puedan unirse y crear un nuevo Hogar, donde el Cielo se instaure en la Tierra, dentro de esta dimensión encarnada.
Amadas almas, los despertares irán a más. Vuestros seres irán recordando vuestra procedencia y vuestro sentido en estas encarnaciones que voluntariamente accedisteis vivir.
Estamos todos contentos por el proceso que estáis siguiendo. Pronto habrá nuevos seres que se presentarán al mundo que han estado años siendo instruidos en la discreción porque así la Gran Voluntad lo manifestó.  
Una nueva visión de vuestra existencia en este plano Tierra se os irá presentando, entendiendo entonces, el por qué de vuestra presencia y el verdadero potencial que cada uno de vosotros contiene en sus semillas interiores para ser regadas y poder mostrar los frutos de vuestra procedencia, de vuestro Hogar y del Sentido de vuestra existencia en esta encarnación.
La Nueva Energía no tiene cabida para los aprendizajes de vuestro pasado ni las herramientas empleadas hasta hace poco, siendo muchos los que todavía las utilizáis. Ya no tienen cabida en estos tiempos de Ascensión planetaria y universal.
Con el tiempo iréis viendo como todo aquello procedente de un pasado irá desapareciendo o no teniendo una continuidad en vuestro quehacer. Vuestro proceso así lo exige, donde el alimento eterno que saciará vuestra sed y hambre existencial empezará a brotar desde vuestro corazón, teniéndolo que ir escuchando cada vez más, aplicando sus susurros sin temor, ni dudas, ni sensaciones de limitación. ¡Vosotros podéis ensalzar vuestro ser y realizaros en esta vida que vivís!

La humanidad necesitar transcender sus creencias, sus actitudes y sus actos basados en lo aprendido hasta ahora. La humanidad tiene los días contados porque aquel quien sois, la Divinidad que cada uno de vosotros sois está llamando a la puerta de vuestra vida actual para ser manifestada. Cuando la aceptéis y le permitáis su manifestación a través de vosotros, entonces, vuestra vida se iluminará y el Amor os guiará, acompañados por vuestros hermanos del Hogar del cual todos procedemos, viendo como vuestra visión de la vida irá cambiando, sintiéndoos más en paz con vosotros mismos y liberando las oscuridades de vuestro pasado en vosotros. Entonces sentiréis la Libertad en vuestro interior.
Solo sentiréis el Amor y una gran Plenitud en vuestro interior, fluyendo hacia vuestro presente constante para poder saborear las bendiciones y el aprendizaje que cada uno deba de realizar y obtener. Sabréis de su sentido en vuestra vida y podréis abrir la puerta del Dios que sois para ayudar a resplandecer y amar este planeta en medio de uno de tantos universos existentes.
Vosotros sois parte del universo con todo su resplandor.
¿Entiendes ahora porque sin ti este mundo no tendría sentido? En tu interior encontrarás los nuevos pilares del Hogar, esperando ser aceptados por tu ser,  para ser activados y manifestados a través de ti.

Mi Amor está en cada uno de vosotros.
Él os abraza y os acompaña.                                                                               
Así es.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Jornadas "Vivir CON la Nueva Energía"



No podía haber encontrado mejores palabras, como estas de Kryon, para recordaros las jornadas que se realizarán a partir de este próximo mes de octubre sobre   Vivir CON la Nueva Energía” en Cardedeu.
Mi Amor está con todos vosotros. Un abrazo. 

«Hay quienes creen que todo lo que han aprendido y las herramientas que han usado y el modo en que las usaron será realzado en esta nueva energía.  Esto tendría sentido si no fuera porque las herramientas son herramientas de la vieja energía. ¿Qué tal si hubiera nuevas herramientas?»



jueves, 7 de septiembre de 2017

Con el ejemplo y no con el dogma



 A medida que el ser encarnado en proceso de ascensión va recordando su esencia y su procedencia, sus vibraciones van elevándose, para llegar a lo que se conoce como iluminación. Lo que caracteriza este estado es la irradiación de sus energías, su actitud ante la vida y visión más allá de lo terrenal, y todo, acompañado por la naturalidad, la pureza y el sentir del verdadero motivo de su estancia en este plano Tierra.
Se quiere inculcar unos dogmas y una manera de actuar en este mundo basado en la materia con algunas incorporaciones de “sentido común y bondad".
Los niños de estos tiempos, tienen un grado de consciencia superior a los nacidos en tiempos pasados. Las energías de Gaia ya no son las mismas porque nuestro amado planeta es un aliado de nuestro ser, de nuestra alma para que esta pueda manifestarse con todo su resplandor.
Los niños no aprenden y recogen lo que se les dice oralmente. Ellos observan y reciben nuestras energías, y son estas energías las que perciben y tienen en cuenta para su proceso de evolución. Los adultos pueden decir el cómo comportarse, vestirse y actuar ante una situación concreta, pero lo que los niños perciben, no es nuestra imagen, sino el cómo lo hacemos y nuestro sentir en este hacer. Dicho de otra manera, sería el imitar las energías que empleamos para ellos actuar igual. Los adultos les pueden decir qué hacer y el cómo, pero ellos, los niños, observan el cómo lo hacen y la energía que usan para esta realización. Ellos imitan a los supuestos adultos de su entorno, no lo que dicen, y permitidme que os ponga un ejemplo: alguien que pueda dedicarse a establecer el orden en su población, como puede ser un policía o alguien que se dedica aparentemente a ayudar a los más necesitados desde un alto rango, como puede ser un político, los niños no tienen en cuenta su rango y oficio, sino lo que hacen y el cómo lo hacen, es decir, no miran el cargo, sino sus actuaciones y sus principios que lo rigen, motivos por el cual actúan como actúan. Por lo tanto, un policía o un político, en su día a día, pueden actuar desde sus miedos y sus intereses personales derivándose hacia una corrupción o un abuso de poder para establecer sus creencias, valorando, sobre todo, la supervaloración del dinero antes que necesidades urgentes de parte de su población o país.
El niño percibe la energía con que actúa su padre, su madre o sus seres más queridos. Ellos observan e imitan. ¿Cómo entonces, el hijo o hija de cargos aparentemente dedicados a los demás, crecen y hacen lo que hacen? La respuesta es clara y directa: porque imitan a sus padres. ¿Cómo puede ser esto?
Los niños reciben las energías de su entorno y las reproducen. No hacen tanto caso a lo que se les dice, sino a lo reciben inconscientemente de los seres que le aman y su entorno más cercano. ¿Cómo un hijo de alguien que vela por los demás puede salir, por ejemplo, un ladrón, un estafador o un corrupto? La respuesta es que aprenden de la energía que sus padres, inicialmente, y después su entorno le han ido transmitiendo a lo largo de los años. Si ven una contradicción entre lo que dicen y lo que hacen, se quedan con la energía que han utilizado para tal hecho. Así ellos, utilizan esta energía, tal como sus padres y entorno les han transmitido para crecer en este mundo y su hábitat.
Si su energía se corresponde con lo que sienten, dicen y la manera de actuar desde el corazón, entonces, sí que se tiene unos pilares fuertes para crecer, obtener seguridad, apoyo y afecto mientras vaya creciendo; sino, lo que obtienen son contradicciones en ellos mismos e inestabilidad y dudas constantes ante la vida. Ante este sentir, su visión de la vida es contradictoria y llena de inseguridades. Es cuando aparecen los miedos y una visión distorsionada de la vida. La seguridad que tienen y se les ha enseñado es la inseguridad ante su proceso. Llegado a este punto, se predomina lo aceptado como propio, procedente de su exterior para obtener un mínimo de seguridad.
La energía para llegar a este punto, donde gran parte de la humanidad todavía se aferra, procede de nuestro pasado, y los tiempos han ido cambiando, no así nuestra actitud y nuestro quehacer cotidiano hacia el recordar de aquel quien en verdad somos.
Por suerte, los niños de ahora, y que van naciendo, sobre todo, desde el 2010, traen y nos aportan una energía diferente, por eso ya no aceptan, como seguramente nosotros aceptamos, todo lo que se nos dice. Ellos tienen una mayor consciencia activada que cuando nosotros encarnamos en esta vida.
Todas estas palabras han sido transmitidas para llegar al punto de nuestro tiempo actual y para todos aquellos que se dedican a transmitir conocimiento y mirar de abrir puertas para que cada uno pueda llegar a él mismo, a recordar quién es y abrir las puertas del autoconocimiento y manifestar la verdadera Divinidad que es.
A medida que pasa el tiempo, y sobre todo, a partir del 2012, las personas, cada vez más, eligen y hacen una tría de adónde ir para dar nuevos pasos en su proceso. Mi experiencia a lo largo de los años y teniendo presente los cambios energéticos habidos a cada momento de la elevación de las energías de Gaia y la humanidad que en ella habita, me he dado cuenta, con varios encuentros con mis hermanos del Hogar, que ya no es cuestión de transmitir conocimiento exclusivamente, sino lo que necesita el ser en proceso de ascensión es llegar a SENTIR por él mismo la Nueva Energía en su interior.
Cuando sentimos, ya no olvidamos.
Cuando percibimos en nuestro interior lo exterior, aprendemos.
Cuando nuestro corazón nos habla, es la guía y la verdad de nuestro camino.

Tanto a los niños como para todos los seres encarnados, la mejor manera de indicar el camino, de limpiar nuestra dirección para no tropezar y poder llegar al final de ella, es Sentir nuestra esencia, recordar nuestra verdadera naturaleza y nuestro procedencia, nuestro verdadero Hogar. Cuando lo sentimos en nuestro interior, entonces, nuestro mundo se expande, se entiende y nos damos cuenta de cómo actuar para nuestro mayor bien y el de todos, ya no solo a nivel personal.
Sentimos una Unicidad firme con quienes nos rodean y de donde procedemos, nuestros hermanos celestiales.
Todo cambia y nuestra Fuente interior fluye sin parar para dar de beber y alimentar a todos los que se acercan a nosotros, siendo un potencial para todos aquellos, incluso, que han cogido otro camino según sus intereses.
Hagamos que los demás puedan sentir la verdadera esencia de su interior, la verdadera naturaleza de su mundo interior. Entonces, habremos liberado una alma para poderse manifestar libremente en esta dimensión encaminada hacia otros niveles para traer el Cielo aquí a la Tierra. Entonces conoceremos lo que es “ser libre y capaz de materializar aquello que sentimos”.
Nuestra Divinidad está esperando que empecemos a sentir aquel quien somos, porque será el indicio que nos habremos adentrado hacia la guía del corazón, dejando que la mente deje de tener su protagonismo como ha sido en los tiempos del pasado, cuando dejamos que la vieja energía guíe nuestros pasos.
Ya no, hermanos. Nuestro Hogar nos está haciendo recordar que es la hora de reconocer la nueva energía e integrarla en nosotros, porque ella nos llevará a Dios en mi.
Será entonces cuando tu vida cambiará, porque tu visión de la misma también cambiará, así como tu actitud ante ella y tu expresión en tu día a día.
Nuestros hermanos celestiales llevan ya un tiempo indicándonos que ha llegado la hora de tomar las riendas de nuestra vida y escuchar a nuestro corazón. A cada uno le indicará el susurro cálido de la dirección a seguir y el qué hacer a cada encrucijada de su vida.
Vivimos tiempos de grandes cambios, y éstos, empiezan en nuestro interior. Allí encontraremos aquello que siempre hemos buscado y anhelado. Allí encontraremos la puerta adecuada para nuestro bienestar, felicidad y realización.

Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.