jueves, 17 de agosto de 2017

jueves, 10 de agosto de 2017

Con el presente a nuestro lado



Una de las características de la nueva etapa en nuestro planeta es el hecho de la intemporalidad. Vivir en el no tiempo y no espacio.
Llevados por la inercia de los siglos, vuestro ser ha sido mecido por ir viviendo en una linealidad temporal: primero toca hacer esto, luego aquello y al final lo otro. A tal edad debes de hacer esto, luego a tal otra aquello y cuando llegas a lo que se conocer como tercera edad, debes de hacer lo otro y dejar de hacer esto y lo otro. Para salir del pozo que te encuentras, primero debes de…., luego trabajar duro y finalmente, si la suerte te acompaña, llegarás a conseguir lo que te propones.
El ser humano, en su momento puso un orden de las cosas, donde priorizaba unos aspectos, según él y al final,….podría llegar a triunfar en la vida, no dependiendo de él que lo consiga.
Estos tiempos que vivís deberéis de dejar de lado el tiempo, donde vivir en el presente os elevará hasta llegar a vuestra realización, sea la que sea, porque cada alma encarnada tiene un sentido diferente a otra para la existencia en este plano donde vivís.
¿Qué significa vivir en el Presente?
Dejar de lado todo lo referente relacionado con el tiempo, es decir, el pasado y lo que se conoce como futuro. Dejad de centrar vuestra atención en lo temporal para atender lo que cada uno está viviendo en estos momentos de su vida.
Vivir el presente significa aceptar lo que cada uno está recibiendo en su vida a cada instante. Cada bienvenida de estas situaciones comporta una llave para abrir la puerta de la ascensión y subir nuevos peldaños hacia aquel que cada uno de vosotros es.
Vivir el presente nos representa deleitarte con lo que vivimos. Es cierto que a veces experimentamos situaciones que no son aceptadas del todo. Aquí es donde entra el concepto de atracción.
No hay nada que vivamos que no deberíamos de vivir. Todo lo que nos llega es parte de nuestro acuerdo antes de esta encarnación y del inicio de todas ellas. Hay una dirección a seguir, y todo lo experimentado nos hace avanzar por ella. No siempre el ser humano es consciente del por qué de lo que vive, y a menudo, cuando así sucede, empieza a culpabilizar a los demás o a verlos como adversarios en su vida. Así ha sido durante muchos siglos y milenios.
Los tiempos, debido a la adquisición de la consciencia de ciertas almas despiertas, han ido cambiando, elevando la energía de nuestro amado planeta.
Todo se vive en el presente y para entender nuestra presencia en este plano terrenal, debemos de no salir de este presente, porque es en él, donde podemos conectar con nuestra sabiduría y sentir nuestra verdadera esencia. El bienestar se encuentra en el presente, no en el tiempo (pasado y futuro).
Vivir el presente nos eleva y nos permite centrarnos en lo que vivimos exactamente. No hay distracción, pudiendo ver las situaciones y vivencias con gran claridad, sin miedos ni dolor. En el presente no existe el dolor ni los miedos. Es cuando nos adentramos en el tiempo, donde nuestra mente se apodera de él y nos hace vivir momentos de inseguridad, temores y con una sensación de incapacidad para conseguir la realización de aquello que sentimos en nuestro interior.
Vivir el presente significa no dejar que la mente prevalga. Durante todo nuestro pasado, ha sido ella quien nos ha convencido de lo poco que éramos, y que nosotros solos no podíamos llegar a obtener el éxito.
Tengo que daros una muy buena noticia, y es que el tiempo de la mente, tal como se ha conocido hasta ahora, ya no tiene lugar en la nueva Tierra que se está creando. Cada vez hay más seres que empiezan a sentir su corazón y a escucharlo. Cada vez hay más seres humanos dispuestos a liberar su humanidad para adentrarse en el verdadero ser que es: su Divinidad. Esta predisposición os lleva a empezar una nueva vida más en acorde a cómo sois vosotros en verdad.
No sois mente racional, sino Corazón. Es vuestro corazón quien os susurra según la Gran Voluntad Superior para vuestro ser. Ella os abraza con el Amor más puro e incondicional que podáis llegar a sentir. Nada tiene que ver con el concepto terrenal que el ser humano lo ha definido para su mayor bien y sus intereses individuales. Nada de esto es. Aquel quien consigue Sentir el Amor del Hogar, del Universo, sabrá lo que es amar de una manera pura, para el mayor bien de todos y el de él mismo. Sabrá lo que es amar porque lo habrá sentido en él. Cuando empezamos a sentirlo, entonces tu vida empieza a cambiar hacia tu plena realización. Somos Amor, y solo existe el Amor, y este Amor se encuentra en el Presente, no en el espacio/tiempo.
El Presente es el único momento de poder, de plenitud y toma de consciencia para poder dar los siguientes pasos, y cada uno de ellos dados, se dará, también en su presente; por lo tanto, ser conscientes de cada instante que vivimos nos llevará al deleite de esta vida y el poder gozar de nuestra existencia. Cuando sentimos la plenitud en nosotros, estamos ayudando a cambiar el mundo. Cuando alguien está alejado de su verdadera esencia, es cuando aparecen los intereses personales, los enfados, la impotencia y pueden llegar a aparecer las actitudes de vanidad, soberbia y los grandes miedos de no conseguir aquello que quieren. Su ego se engrandece y su actitud de posesión, dominancia y querer convencer a los demás que su actitud y sus creencias basadas en lo más humano y terrenal, son las verdaderas para todos, cuando este “para todos”, solo es un querer que su entorno le consienta y así elevar su falta de autoestima, inseguridad e infravaloración. Gran parte de los políticos y economistas serían un ejemplo, actualmente, de no vivir en el presente. Todo es apariencia, sin tener en cuenta a los más necesitados.
Estas palabras nos llevan a hacer una reflexión sobre los nuevos tiempos que estamos viviendo. La energía ya no es la misma y cada vez va aumentando para el mayor bien de este mundo en proceso hacia su Ascensión e Iluminación. Esta es la dirección que estamos siguiendo.
Vivir el presente nos libera de lo que fuimos y nos da paso al verdadero ser que somos: Divinidad.
Dejaros llevar por la vida, y es importante que confiéis plenamente conforme llegaréis a realizaros y a ser felices, si en estos momentos no os sentís. Todo es temporal. Durará tanto como nos neguemos a aceptar lo que vivimos y a ignorar el fondo de lo que experimentamos.
Abrid vuestro corazón para aprender de lo que os está diciendo vuestra vida actualmente. No penséis en cambiarla y ser otros, sin más.
Permitidme que os recuerde unas palabras de Kryon, un ser de Luz encargado del campo magnético de nuestro amado planeta y extraídas de un decreto que en su momento nos transmitió. Están relacionadas con lo que hoy os estoy transmitiendo. Dicen:

Yo... (tu nombre)….creo a mi mundo, soy libre del espacio
 y del tiempo y soy parte de Todo lo que Es.
Yo honro esta Tierra, honro mi propia existencia,
vivo en el Ahora y acepto mi realidad presente.
Acepto lo que tengo, acepto lo que soy y acepto Ser,
pues yo sé que la gratitud por el momento presente
y por la plenitud de la vida Ahora,
es la verdadera prosperidad que continuamente
se me manifiesta de muchas formas.

Conoceréis al verdadero ser de la Nueva Era porque veréis continuamente el Presente en él, viviendo exclusivamente, por aquello que la vida le acaba de dar o le ha dado para que conecte con el fondo, con el aprendizaje que conlleva aquella situación, con toda tranquilidad, calma y serenidad.
Ser feliz es una muestra de ser nosotros mismos.
El verdadero éxito de nuestra existencia consiste en llegar a ser nosotros mismos, a mostrar aquel quien somos con todo nuestro resplandor.
La Divinidad que cada uno es está esperando ser mostrada e irradiada en este mundo lleno de seres al servicio de la Voluntad Superior.
Recordad: en vuestro Presente se encuentra la llave para sentir la voz de vuestro Corazón y permitir que aquello que hayáis venido a hacer se lleve a término con todo su resplandor.

Que el Amor y la Paz sean en cada uno de vosotros.

jueves, 3 de agosto de 2017

El Amor de la oscuridad



Las palabras que ahora leeréis son consecuencia de los resultados de mi proceso, de mi experiencia a lo largo de los años y de la relación, tanto con el mundo de la Luz, como del denominado oscuridad.
En el universo hay las energías adecuadas para que cada uno pueda elegir la que más necesite en aquellos momentos para dar nuevos pasos en su proceso del despertar su consciencia.
Hay energías más amorosas, pero también energías de baja vibración. Cuando empezamos a recordar quienes somos, nuestra energía empieza un proceso de elevación. Nuestras energías se elevan a medida que vamos aceptando, integrando nuestra verdadera esencia. Cuanto más somos nosotros, más nos acercamos a la Divinidad que somos y la vamos manifestando, nuestras energías se van elevando, con todo lo que esto conlleva, tanto para nosotros mismos, como para aquellos que nos rodean, como para el planeta, así como para el universo que nos encontramos. Ayudamos a elevar la vibración de nuestro universo, ensalzando la esencia que en él habita: el Amor.
Como decía, hay nuestro estado natural, que es cuando vibramos según nosotros somos en verdad. Cuando no estamos siendo aquel quien somos, entonces es cuando nuestras energías se debilitan y empiezan a crear de más densas.
Hay una ley espiritual donde nos recuerda que somos imanes en nuestra existencia y que atraemos según vibramos. Cuanto más vivamos desde la mente, más densidad creamos en nuestra vida. Cuanto más conscientes seamos de nuestro ser, más iremos elevando nuestra vibración. A más alta vibración, más amorosos somos e irradiamos esta energía, tan necesitada en nuestro planeta para su Ascensión, incluyendo a toda la hermandad de la humanidad.
Hay una energía de baja vibración, creada por los tiempos de existencia del ser encarnado alejado de su verdadera naturaleza, que cohabita en nuestro espacio planetario. Cuando alguien vibra bajo, atrae energías de baja vibración. Parte de estas energías tienen también consciencia. ¿Habéis oído hablar del ángel caído que en la biblia se nombra? ¿Habéis oído hablar del infierno, de Lucifer o Satanás? No son seres maléficos, siendo yo consciente que esta expresión puede alarmar a muchos.
Cuando el ser en proceso de activar su consciencia no está siendo él, activa la atracción en su vida de energías iguales (las energías iguales o similares se atraen). A menos consciencia, más nos alejamos de quien somos. Cuanto más recordamos quien somos, más bienestar creamos en nuestra vida, y un mayor entendimiento de nuestra presencia en este mundo, así como una comprensión del universo. Dentro de este saber, se encuentra el aspecto que hoy quiero transmitiros:
Las entidades de baja vibración, su presencia y su existencia tienen un sentido amoroso.
Pero Jordi, ¿cómo puedes decir esto, después de yo haber sido poseído por seres de la oscuridad? – puede alguien expresar en estos momentos.
Antes que nada, tengo que deciros que conozco el mundo de lo que se conoce como oscuridad. Su presencia tiene un sentido espiritual para todos aquellos que en algún momento han podido tener experiencias con seres de estas bajas vibraciones.
También tengo que deciros, que cada vez hay menos almas poseídas por ellos debido al grado de Ascensión que vamos adquiriendo en este mundo, en este plano Tierra. Algunas de estas entidades ya se han alejado de nuestro planeta. Se han dado cuenta que con la nueva energía su presencia no tiene nada que hacer aquí en este espacio habitado del universo. Una gran parte de lo que se conoce como Lucifer, Satanás, el diablo, el demonio, son conscientes de nuestro proceso, y cada vez tienen que seleccionar más a aquellos seres humanos para poder utilizar su energía e influenciar, o incluso poseer a quien eligen. Cada vez hay un mayor despertar, y ellos son conscientes de este hecho.
Años atrás me encontraba con ellos y realizaba lo que yo denomino limpiezas energéticas, es decir, liberar las energías que no pertenecen a uno mismo. A veces también se conoce a estas obras: liberar al ser de su posesión.
El mundo de la oscuridad y yo nos conocemos. He podido comunicarme y establecer una comunicación con los dirigentes de estas entidades, con lo que se conoce con el nombre de Lucifer o Satanás. No siempre actúan de la misma manera, y tengo que deciros que tienen muchos recursos para poder engañar a alguien que quiera eliminarlos. Lo he experimentado en mi propia vida, en mi misión en relación a ellos.
Al igual que no quiero que nadie padezca porque sí, y que viva en el dolor, igualmente no quiero que nadie sea dirigido, poseído o guiado por una entidad de baja vibración. En mi vida me he encontrado con muchas de ellas, y muy diferente. No todas son iguales. He conocido su poder, y su manera de actuar. He podido experimentar su relación con la persona afectada y el cómo actúan con ella y con todo aquel que quiere despojarlos del ser que han poseído.
Solo quiero deciros, que ellos empiezan, también, a ser conscientes que hay seres iluminados encarnados, (por la luz que desprenden, por su Divinidad manifestándose) que empiezan a comprender de su presencia en esta dimensión que nos encontramos para, a su manera, ayudar a parte de la humanidad. Os recuerdo años atrás, en el siglo pasado hacia atrás, las posesiones eran constantes y  en gran cantidad de seres humanos. Actualmente todavía hay situaciones para hacer una limpieza, y de esta manera, abrir una oportunidad para que la persona implicada pueda aprender y dar nuevos pasos hacia su recordar, abriendo su corazón y poder llegar a sentir su verdadera esencia, el amor que es.
Tiempos atrás, el chamán, la wicca o cualquier persona que estuviera conectado con la tierra o el cielo, a través de unos rituales, podía llegar a liberar y hacer una limpieza energética a todo aquel que lo necesitara. Lo hacía sin más, yendo, como se dice, al grano y extrayendo a la entidad de la oscuridad de aquel ser que estaba siendo poseído por ella. Era empezar el ritual y, sin miramientos, sacarla fuera de aquel ser que padecía sus efectos.
He conocido seres que hacen estas limpiezas, y también puedo deciros que no siempre las entidades de baja vibración eran enviadas a la Luz, sencillamente se sacaban del interior de aquella persona y ya está. Esto conllevaba que podían volver a la misma o buscar otro ser que no vibrara tal como su potencial le permitía.
Siempre que realizo una limpieza de este tipo, y digo limpieza, porque en el fondo son como “okupas” que habitan en un cuerpo que no les corresponde. Como decía, siempre que libero al ser de sus densidades, éstas las envío a la Luz para que puedan transcender sus vibraciones, y a veces pueden ser almas atrapadas en la energía de la Tierra que necesitan ser liberadas.
Cuando se realizan estos encuentros de alguien para ayudar a otro a quedar “limpio, energéticamente hablando”, no tienen en cuenta que estas entidades también tienen una consciencia y un sentido de existir para la elevación de este planeta. Entonces, ¿por qué no nos abrimos a entender el por qué hacen lo que hacen, o actúan de la manera que lo realizan?
A lo largo de mi experiencia he estado en su “guarida/hogar”, me he comunicado con ellos, y ellos se han presentado ante mí para entender otros aspectos básicos de toda existencia y de sus presencias con nosotros o en mi vida. También yo, en su momento, en mis inicios en esta dirección con ellos, que atraje alguna entidad de baja vibración. Mi atrevimiento a dar estos pasos y al no tener un conocimiento adecuado sobre ellos, realicé actos que no fueron los adecuados. No es que los atraje, sino que dejé que entraran en mí. Al final, con la experiencia y la ayuda de mis hermanos de la Luz supe cómo realizar una sesión de este tipo de la manera adecuada y correcta.
Estas entidades, me merecen todo su respeto. Ahora las entiendo y sé de su papel. Ahora, aunque todavía por muy pocos seres en este planeta, empiezan a verlos y a tratarlos con respeto por su papel en la persona “ocupada”.
En los últimos años de mi presente he podido comunicar-me con ellos, de tú a tú, respectándoles y haciéndoles ver con mi presencia que este no era su lugar, y que debían de ir hacia la Luz. Tengo que decir que alguno ha dudado de lo que les transmitía y se ha resistido en dejar aquel cuerpo. En estos casos, el Amor lo puede todo, y hemos tenido que atraparle y llevarle hacia la Luz. No tienen escapatoria.
Ellos me conocen. Saben quién soy y me respetan como yo a ellos. Sabiéndolo, procuran no cruzarse en mi camino porque saben cómo se resolverá la situación.
Cuando alguien los trata con respeto pero con firmeza y desprendiendo su Amor y su Luz, ellos no tienen nada que hacer y procuran evitarte.
Hablo con toda la humildad y la firmeza de haber obtenido a lo largo de los años, una experiencia sobre el mundo de las entidades de baja vibración, conocido también, como “la oscuridad”. Por cierto, “vivir en el infierno” es vivir no siendo uno mismo. Os recuerdo que no siendo uno mismo, es cuando estamos abriendo las puertas para llamar la atención de cualquier tipo de densidad que pueda rodearnos y de entidades que busquen seres alejados de su verdadera esencia.
Nosotros somos Amor. Somos Divinidad y sintiendo este Amor en nosotros, no será necesario que nos protejamos de nada, porque este Amor ya será la protección de nuestro ser. Solo debemos de amarnos y de sentir el Amor en nuestro interior. Cuanto más pongamos nuestra atención en protegernos y tener elementos que nosotros le damos una importancia conforme nos va a proteger de cualquier mal, ….más atraeremos a la energía de baja vibración. Aquello que temáis, más lo atraeréis a vuestra vida. No debéis de temer nada porque nada ni nadie podrá con vosotros si vosotros no le dais vuestro permiso para que así sea, y este permiso es el no ser vosotros mismos.
Lo que se conoce como mundo y seres de la oscuridad, tienen una función amorosa para que nosotros reaccionemos y no pongamos nuestra vida a las manos de nuestro entorno, de los demás, sino que empecemos a responsabilizarnos de nosotros mismos y a escuchar a nuestro corazón para seguir sus directrices. Si así avanzamos en nuestro proceso, obtendréis el bienestar y sentiréis el Amor que sois de quienes os acompañan del mundo de la Luz, de vuestro verdadero Hogar, llegando a vuestra realización aquí en la Tierra.
Un ser de Luz puede más que mil en la oscuridad. No pueden con él.
Nada puede con el Amor, con el Dios que sois.
Sed vosotros, y ayudaréis a vuestro amado mundo, a todos aquellos que puedan necesitar una ayuda y a la liberación de toda densidad que pueda haber, tanto en vuestra vida, como en vuestro entorno o en allí donde estéis.
No debéis de temer porque todo tiene su sentido amoroso. Todo lo que vivís, sea del tipo que sea, es para vuestro aprendizaje, y éste os llevará a daros cuenta que vosotros sois los únicos responsables de vuestra vida. Sois Divinidad.

Que el Amor y la Paz sean en cada uno de vosotros.