miércoles, 23 de septiembre de 2020

miércoles, 16 de septiembre de 2020

La Bendición de lo que se vive

 


Imaginaros que hay diferentes campamentos de verano para pasar unas vacaciones, donde en cada uno hay unas reglas y una manera de actuar dentro del campamento.

Vas a uno, y te encuentras con una manera de relacionarse entre todos los asistentes bastante diferentes a los de un primer campamento que ya has podido visitar.

En un tercero, la manera de moverse dentro de él está basado en una manera de andar concreta y unas salutaciones a personas determinadas de aquel lugar.

Así con cada uno de los grupos acampados dentro de aquella zona de la naturaleza.

Estando allí deben de adaptarse y procurar ser ellos mismos, pero siguiendo las directrices establecidas.

Unos se encuentran mejor que otros, pero todos deben de reestructurar su actuación ante aquella vida para poder integrarse en aquel lugar que han decidido estar.

De alguna manera, lo mismo pasa en este planeta. Hay otros, pero los que viven aquí, deben de aprender a convivir con las pautas inculcadas inicialmente, procedentes del exterior de uno mismo.

¿Qué sentido tiene el vivir en un lugar donde no es donde querrías estar y que te das cuenta que no es el mejor, según tú, para mostrarte tal como eres.

Normalmente, los lugares donde nos encontramos, nacemos y nos llevan según las indicaciones reglamentarias de tu sociedad, no se corresponde con la manera que tú tienes de ver la vida y del cómo te mueves dentro de ella.

¿Por qué vivir en lugares tan diferentes a cómo podemos sentir interiormente?

Todos llevamos una energía incorporada en nosotros debido a los aprendizajes a lo largo de nuestras existencias anteriores y a la desconexión que podemos llegar a tener con aquel quien en verdad somos. Estos aspectos hacen que tengamos una energía muy concreta, y cada grado de energía requiere un lugar y una manera de vivir concreta para poder evolucionar y elevarla. A energías más elevadas, más de alta vibración, nos encontramos en lugares más parecidos a lo que sentimos, creando un bienestar, un respeto y una aceptación entre todos los que te rodean. En cambo, puede ser todo lo contrario, que uno pueda tener unas energías de baja vibración, más densas, y entonces, lo que llegará a vivir este ser será experiencias análogas a su grado de vibración, con lo que esto comporta como dolores, sufrimiento, malestar o una visión de la vida más “negativa”.

Todos necesitamos un entorno muy concreto para poder evolucionar nuestra alma. Depende de nuestro grado de consciencia y pureza, obtendremos unos ambientes u otros. 

¿Por qué sirven estos ambientes?

A veces, para poder cambiar y llegar a abrir las puertas de aquel quien somos en verdad, necesitamos transmutar aspectos que tenemos interiorizados para liberarlos y poder sentirnos a nosotros mismos.

Todos necesitamos unas experiencias y vivencias muy concretas, por eso nacemos en una familia u otra, en una sociedad u otra, o bien en un entorno muy concreto que no siempre es el que uno querría.

Alguien puede preguntarse:

-         Si hemos de evolucionar, porqué no nos ponen el ambiente parecido a nosotros, y así, todos nos entenderíamos y tendríamos una buena relación.

Imaginaos que todos los del mismo grupo que os encontráis, toda la humanidad de este mundo, intentáis imponer lo que creéis y que las cosas sean como vosotros queréis.

Si todo fuera como vosotros sois, en el nivel que os encontráis, no evolucionaríais y os quedaríais estancados en una manera de ser. ¿Seguro que esta manera de ser se corresponde con quienes sois realmente?

Si un mundo fuera habitado por un tipo de seres, todos iguales, este mundo no evolucionaría. Debido a esto, vuestro mundo se encuentra en los momentos que se encuentra viviendo lo que vive. Todos sois diferentes, con unas características diferentes a la de los demás.

¿Qué se necesita para evolucionar y poderse elevar espiritualmente, tanto el ser como el planeta que habitan?

La respuesta es muy sencilla:

Para poder evolucionar se necesita situaciones diferentes a la que estáis viviendo, porque esto os hará reflexionar y reaccionar. Estos momentos os harán, quizás, cambiar vuestra actitud  y empezar a sentir lo que sentís. Será un punto inicial para empezar a darse cuenta que quizás la manera que vivíais no era la más adecuada. Cuando uno siempre actúa igual, está estancado, siguiendo los patrones impuestos desde su exterior.

Para evolucionar se necesita vivir situaciones diferentes a la rutina habitual de uno. Esto abrirá las puertas de la reflexión y darse cuenta de la dirección para el mayo bien de todos, incluyéndoos, y no sólo de unos cuantos.

¿Entendéis ahora por qué todo lo que está viviendo este mundo donde ahora nos encontramos?

Estamos viviendo para evolucionar nuestro ser, así como para elevar nuestro planeta. Por eso, la manera de actuar como hasta ahora se ha actuado solo ha llevado a una radicalización de las situaciones para llegar a un punto donde se deben de hacer los cambios pertinentes, tanto el propio ser, como la sociedad y el planeta en sí, para crear un mayor bienestar para todos, y no solo para unos cuantos. En un mundo elevado y evolucionado no habría desigualdades.

Actualmente nos encontramos en este proceso. En su momento decidimos cada una de las almas, que nos queríamos encargar nosotros de este planeta. Bien, ahora es uno de los momentos para dar pasos y estabilizarlo, creando una nueva vida donde el ser sea respetado, amado, y parte de nosotros, a las puertas de la Unicidad que tenemos delante habiéndola de cruzar.

Hay quien ya lo ha hecho. Son almas conscientes que están ayudando a este mundo y a la humanidad que la habita. Todos aquellos que los escuchan o están cerca de ellos, pueden llegar a sentir el amor en sus interiores y la sabiduría del universo transmitida por estos seres, llegando a los interiores de todos aquellos que los escuchan. Cuando así es las Fuentes individuales emanan para regar por allí donde pasan, irradiando Luz y Amor, así como dando consuelo, coraje y esperanza a todos aquellos que le rodean. Solo así el mundo puede cambiar sus energías.

Entonces los intereses personales se liberarán y la consciencia abrirá los corazones de cada uno, y siendo así, solo lo mejor se puede esperar del mundo donde vivan.

Por eso vivís lo que vivís. La finalidad es vuestro proceso y a raíz de él, el de la humanidad y el planeta. Cada uno de vosotros es una gota de agua del mar planetario. Si estas gotas están contaminadas las aguas privarán el poderse bañar y pescar todo nuestro alimento para nuestro proceso evolutivo.

Cada uno de vosotros sois una gota, y si vais sintiendo vuestra esencia, sabréis del camino a seguir y el cómo hacerlo para llegar al final de vuestra materialización y manifestación acordada.

Para cambiar se necesita vivir situaciones muy diferentes a las que vivís. Esto os hará reflexionar, aprender y reaccionar según quien sois y no el cómo os han hecho.

Esto es lo que está pasando en nuestro mundo.

Ha llegado a un punto donde hemos necesitado una situación muy supuestamente adversa para hacer reaccionar a la mayoría de las almas de este planeta. No ha sido la primera vez ni será la última.

Solo estamos en los inicios de los grandes cambios que han de establecerse como inicio de unos nuevos fundamentos según la Voluntad Superior del Universo y no de las mentes.

Todo está yendo bien. Este proceso todavía durará un tiempo, pero no os preocupéis. Sencillamente id a vuestro interior y mirad de encontrar el sentido de vuestra vida y quienes sois.

Todo va bien.

Todo tiene un sentido superior.

 

Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.

 

miércoles, 9 de septiembre de 2020