miércoles, 23 de abril de 2014

Con Jesús en una tarde de primavera


“Vuestra presencia fue una decisión voluntaria al servicio del Padre. Vivís en un recuerdo adormecido que os empuja a seguir vuestro camino. Mi presencia está con vosotros y vuestro recordar es parte de vuestro sentido existencial.

Yo Soy Uno con la Fuente, así como vosotros también sois parte de la Unidad. Yo Soy y cada uno de vosotros sois parte de mí.

Aquel que me reconoce, encuentra el alimento para su alma.

Encarnáis emanando la pureza de donde procedéis, y vuestro entorno os marca unas directrices, que vuestro corazón reconoce como aprendizajes. Vuestra mente os lleva a identificaros con la materia, pero es vuestro corazón quien os lleva a la Verdad. En él me encontraréis, así como al Padre del cual todos procedemos. Tú, yo y todos vosotros somos parte de él.

En verdad os digo que no hay mayor satisfacción para el Hogar, que ver recordar a cada hermano su procedencia y aquel quien es. La elevación de vuestras almas nos va uniendo cada vez más, y sentir esta unión os permite ver la realidad de vuestra existencia en los tiempos actuales.

Lo que fuisteis no cabe en el presente, pues en vuestro corazón no hay cabida para lo que no es. Los andares de vuestra alma os llevan al aprendizaje para el ser humano que sois, para así, poder discernir vuestra naturaleza divina de lo humano. Cuando os dais cuenta de quienes sois, lo humano os hace subir los escalones para llegar a lo divino. Humano y divino son diferentes fases de vuestro proceso, pero Uno, a la vez, porque aquel quien sois se encuentra en cada partícula de vuestra materia.

No dejéis que la materia predomine sobre vuestra esencia, porque la resurrección de cada alma se producirá cuando la consciencia sea Una con la Fuente. Solo el contacto con la Divinidad os permitirá abrir las puertas del Padre en vosotros. Recordar la procedencia de vuestra alma os hará libres. Conoceréis la Verdad de lo sucedido y por suceder, y sentiréis la Libertad de aquel quien sois manifestado.

Yo Soy Hijo del Padre, así cada uno de vosotros. Viví en la materia. Abrí las puertas del camino de vuestro interior y algunos se adentraron en ellas. Ahora sois muchos más quienes estáis elevando a la humanidad. Ellos saben de mi existencia en ellos y sienten mi energía, Una con la del Padre en su interior. Son el mensaje de la Fuente en los tiempos actuales como yo lo fui en mis tiempos.

(Pausa larga)

Mis palabras son escuchadas a través de vuestra boca. No soy yo quien os habla, sino el Padre en mí. Así está sucediendo en los momentos que recibís las comunicaciones del Hogar. Vuestros hermanos, en este lado donde nos encontramos, servimos al Padre, y nos honra saber de los corazones abiertos a lo largo de todo vuestro mundo.

La Luz se va propagando para disipar la oscuridad de los miedos y la somnolencia.

No hay una guía exterior, un camino que os lleve a aquel quien sois. El sendero que se os ha anunciado desde hace un tiempo hacia el presente, se encuentra en vuestro interior. No busquéis a fuera lo que procede de dentro. Es allí donde se alberga el verdadero ser que sois. No imitéis. No deseéis. Solo sentid y dejad que vuestro corazón os hable. El Padre os transmite su amor y fortaleza. Dejad que os abrace con su presencia en vosotros y sentid su presencia porque no es él en vosotros, sino que vosotros lo manifestáis al ser vosotros.

Sois la semilla del Camino, la Verdad y la Vida. Sois los creadores de la Voluntad Superior, a la cual, cada uno de vosotros pertenece.

Mis palabras son parte de vosotros al abrir vuestro corazón.

Lo que hice en mi etapa encarnada solo fue el principio de lo que ahora vosotros estáis haciendo y haréis. Lo que yo hice, vosotros más haréis todavía. Solo empecé una Voluntad Divina, para que vosotros, en los tiempos del Ahora, continuéis hasta su realización.

(Pausa larga)

No tengáis miedo, amados, porque aquel quien sois se está manifestando en vuestro interior. Lo que sintáis en vuestro presente, es fruto de vuestra elevación. No temáis, porque la gloria del Padre está en vosotros.

Abrid vuestro corazón, porque ha llegado el tiempo que aquel quien sois sea manifestado.

Os amamos y os transmitimos nuestro AMOR para cada uno de vosotros.

No temáis, porque el final de la oscuridad está llegando a su fin.

Tu Luz y tu Amor iluminan y dan el coraje a tus hermanos necesitados, estén donde estén.”

domingo, 20 de abril de 2014

La Luz de las Palabras (89)


 
Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.

miércoles, 16 de abril de 2014

Instaurando el Cielo en la Tierra

Son tiempos duros para el ser humano que está dejando su humanidad para conectar y manifestar su verdadera esencia. Tiempos no elegidos, pero encontrados y anhelados por una gran parte, como predecesores del nuevo ser a punto de manifestarse. Un proceso que nos hace contactar con la parte no iluminada de nuestro interior para que nuestras energías puedan elevarse, activar aquellas partes de nuestro ADN y poder mostrar, por fin, la verdadera Divinidad que cada uno es.
Grandes movimientos energéticos están sucediendo en nuestra galaxia y universo. Grandes mareas energéticas están llegando a nuestro planeta, así como radiaciones gamma de las erupciones solares y más allá de nuestro sol.
El centro del Universo está recolocando y transmutando sus energías. Nosotros somos parte de él, y en consecuencia, como seres en la materia, lo que sentimos y experimentamos hace que nos preguntemos: ¿Qué está pasando? ¿Qué sucede? ¿Qué me pasa? ¿Por qué llevo un tiempo con estos movimientos internos? ¿Por qué parece que mi vida no avanza?; o bien: “me siento mal y no sé lo que me pasa”, “me siento cansada, extraña y no sé por qué”.
Hay toda una sintomatología inducida por estos grandes cambios en nuestro planeta y en los seres que la habitamos. Llevamos desde febrero que la nueva energía está trabajando con nosotros como pocas veces lo ha hecho a lo largo de nuestra existencia.
Tranquilizaos, amada familia, porque nos estamos acercando, uniendo y unificando. Para esto, debemos de liberar y transmutar. Estos son tiempos donde “la incomodidad” del cambio se manifiesta desde el Amor de la Voluntad Superior, a la cual todos estamos colaborando.
No temáis, amada familia encarnada, porque lo que sucede no es según nuestra mente. Lo que veis, no es tal cual. Lo que sentís tiene una finalidad superior amorosa, fruto de nuestra intencionalidad inicial.
Nuestra alma se alegra y se nutre de las nuevas energías. Nuestro ser, a menudo regido por nuestro raciocinio no comprende lo acontecido por la distorsión obtenido de a vida debido a unas creencias inculcadas y aceptadas como propias. Por eso, se necesita una liberación del viejo ser (quien fuimos y aparentamos) para mostrar al verdadero ser que hay en cada uno de nosotros para dar paso a la Divinidad que somos.
La restructuración y “las obras” de nuestro interior están en marcha. Se está produciendo la mayor regeneración energética del ser humano para dar paso al ser divino.
Lo que sentimos nos hace entrar en contacto con aquellas partes de nosotros que nos ancla a la dualidad. Elevar nuestras energías comporta liberar la densidad que hay en nosotros, y poder sentir así, la majestuosidad de nuestra esencia en este plano dimensional que nos encontramos. Al elevarnos, elevamos el planeta y viceversa. Al elevar el planeta, damos sentido a la Creación y magnificamos a Dios, al Amor en nuestro amado universo. Así nos unificamos todos y ayudamos, a la vez, a “purificar” y unir a todos los seres del universo en el cual nos encontramos.
Es un intercambio constante entre todos los miembros de la creación. Unos nos ayudamos a otros.  Los corazones se abren y nos vamos acercando los unos a los otros.
Este proceso que estamos viviendo nos permite abrir y activar más nuestra conciencia, dependiendo de nuestra actitud ante lo vivido, experimentado y sentido.
Son momentos gloriosos para la transformación de la humanidad y el planeta. Son instantes de gloria y alegría para todo el universo. El pilar de estos acontecimientos se basa en el Amor. Los cambios que se reflejan en nuestro entorno, están dirigidos por el Amor de unas consciencias despiertas y la aportación del servicio de nuestros hermanos más allá de nuestra dimensión actual.
Lo que aparenta ser, no es. Las “obras celestiales” están siguiendo su rumbo adecuado. Esta restructuración energética es impactante para las resistencias humanas y un sentido de agradecimiento y gozo para todos aquellos que despertaron en su momento, llevando de la mano al ser humano hacia su divinidad.
Nos encontramos en tiempos muy importantes para el proceso existencial de nuestro mundo y de las almas que en él nos encontramos. No volveremos a vivir momentos como estos. Somos unos afortunados de ser partícipes de esta nueva creación en el universo: una nueva humanidad y un nuevo mundo. Todo se confabula para que así sea y los que habitemos en esta nueva etapa en nuestro camino podamos vivir en armonía, paz, consciencia y amor con la tierra y el resto de nuestra amada familia encarnada y del Hogar, del cual todos procedemos.
Las obras siguen su curso. Cada vez más, iremos sintiendo el nuevo estado interior en cada uno, percibiendo el Hogar en nosotros. Todo lo que está sucediendo en estos momentos en nuestro proceso es la preparación para que el Dios que somos pueda manifestarse.

Se está preparando el hogar en cada uno, para que el Cielo sea en la Tierra.

¡Tú eres el Cielo! ¡Eres la Tierra prometida! ¡Tú eres aquel quienes todos esperamos!
 

Gracias por ser tú y por colaborar en el Gran Plan Divino donde todos aportamos nuestra parte.

Lo que está sucediendo es que lo Humano está dando paso a lo Divino.

 
¡Gracias por ser y estar!

 

Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.