miércoles, 13 de abril de 2016

Héroes

Todos los héroes han sido fruto de una actitud ante la vida de victimismo y pensando que nosotros por sí solos, no podíamos conseguir la realización y el bienestar, no tan solo en nuestra vida, sino en la sociedad que se vivía.
Cuanto más nos identifiquemos con alguno de los héroes creados a lo largo de la historia, delata nuestro interior conforme, a algún nivel, todavía no nos creemos lo suficientemente capaces, por nosotros mismos, el manifestar nuestra realización en la vida que vivimos.
Los héroes eran seres limitados al pensar, ellos mismos, que el mundo no iba bien. Cualquiera que lo quiera salvar, y con un poco de consciencia, se daría cuenta que no podemos interferir en el Gran Plan Divino donde todos estamos inmersos para nuestra evolución y el de todo el planeta con los diferentes seres que lo habitan.
Cuando se quiere salvar al mundo, nos estamos anulando y empequeñeciendo a la vez, por no respetar el libre albedrío. Al intervenir creamos nuevas situaciones, quizás no del todo amorosas que crea más de la vieja energía, en la cual no nos permitía evolucionar como nos hubiese gustado, desbloqueando nuestro interior y abrir las puertas de la conexión con el verdadero ser.
Emplear los mismos métodos que los que bloquearon el respeto y la integridad en cada uno, pero con una intención aparentemente más humana, es una manera de mantener el régimen existencial basado en un ser disminuido, influenciado e incapaz de valerse por él mismo.
No hay héroes, tal como se conocen. Todos, absolutamente todos actúan desde la ignorancia espiritual, queriendo establecer una vida según su visión parcial de ésta. Por eso hemos tardado tanto para llegar hasta donde hemos llegado. Hemos creído en los héroes de películas, de cómics, sintiéndonos aliviados por ver a alguien que realizaba lo que nosotros podíamos sentir o pensar desde nuestro mundo interior. Nosotros no nos veíamos capaces de hacerlo en nuestra vida, y viéndolos en la pantalla del televisor o en unas páginas impresas, nos sentíamos apoyados y consolados pensando que algún día todo sería según lo que sentimos en nuestro interior.
Los héroes pertenecen a la vieja energía, porque nunca han existido como un sueño materializado y una prolongación de nosotros, que nos podíamos encontrar en un segundo o quinto plano, en plena discreción. No éramos casi nadie, y con estos personajes, a menudo disfrazados, nos sentíamos con un poco más de coraje para decir:
-         ¡Sí, este o esta soy yo! ¡Cómo me gustaría que así fuese en mí!
Desconocimiento. Desconocimiento absoluto de nosotros mismos.
Con el tiempo hay menos héroes porque la naturalidad se va manifestando cada vez más en nuestras vidas. Estamos recuperando el empoderamiento, pero no porque lo hubiésemos perdido, sino porque desconocíamos que se encontraba en nuestro interior.
Cuando deseamos algo en nuestra vida procedente del exterior, es un indicio que nos hemos alejado de nosotros. Cuando la posible “solución” se encuentra en algo externo, nos delata conforme hemos olvidado quienes somos en verdad. Nos dejamos llevar por quienes nos hicieron, en vez de según sentimos.
En los tiempos actuales, no existen los héroes, porque todos, albergamos en nuestro interior el potencial de nuestra verdadera naturaleza: nuestra divinidad. Ahora ya podemos hablar, casi abiertamente de ella, pero años atrás, nuestra consciencia, o bien todavía no había despertado, o bien no abrimos nuestro corazón para sentir la verdad de nuestro camino y nuestra existencia. Ahora todo es posible. Ahora el potencial que hay dentro de nosotros, y que siempre lo hemos albergado, se está activando, y nuestra capacidad para ser nosotros y actuar desde la honestidad, la sinceridad e integridad es posible. Estas energías activarán el amor en nuestro camino, pudiendo conseguir y atraer en nuestra vida, aquello que por lo cual nacimos por primera vez. Ahora la plena realización es posible. Ya hemos dado pasos importantes, por lo tanto, estamos jubilando a lo que fueron los héroes creados desde la mente para crear una nueva vida desde el corazón, porque es desde el corazón que nuestro proceso elevará nuestra alma y conocerá la Verdad del sentido por el cual estamos viviendo lo que vivimos y está sucediendo. Esta verdad consiste en una sola palabra: AMOR. Esta es la manifestación que el ser humano está haciendo cada vez más. Está dando paso a su divinidad. Está pasando de lo humano a lo divino.
Cuando estamos diciendo que alguien es un héroe, le estamos comparando con los demás y esto representa etiquetarlo. Cuando así es, lo que estamos haciendo es juzgarlo y creando una visión desde la mente racional según los parámetros de una energía de baja vibración. No existe el héroe, sencillamente, el ser que puede estar perdido o confuso en su camino. El héroe sería el pensamiento de querer estar al otro lado de la situación. Esto comporta, también, el hecho de no aceptar ni aprender de lo que se está viviendo; en fin, un héroe no nos lleva a nuestra realización, sino a unos momentos de aparente tranquilidad, privándonos que despertemos y aprendamos de nuestra relación con la situación vivida.
El héroe nos encasilla, perteneciendo su actuación a una dualidad obsoleta: éste es el bueno y éste el malo; donde también decide según sus creencias de un pasado, muchas veces tormentoso y no equilibrado.
No hay héroes que nos lleven más allá de lo establecido. Todos nos recuerdan una manera de ser no siempre querida.
Ni catwoman, superman,  robin y batman, spiderman, el llanero solitario, el hombre de acero  ni el capitán América pueden hacer cambiar el mundo. Ellos solo lo continúan manteniendo con sus actuaciones. Todos ellos han sido creados desde la mente, desde el dolor de nuestro pasado.
El verdadero cambio en nuestra vida procede de nuestro corazón. Sentir el Amor y la vida desde el corazón nos hará elevar nuestra alma conllevando una activación de nuestro potencial espiritual, nuestro ADN, pudiendo manifestar cada vez más, el Dios que cada uno es.
Vivimos momentos que nos llevan a una introspección y a épocas de estar con nosotros mismos. ¡Aprovechadlas!
Cuando nos liberamos de todo lo inculcado a lo largo de los años y lo liberamos de nuestro interior, entonces quedaremos nosotros. Solo nosotros, tal cual somos, y os puedo asegurar que aunque en un principio no nos guste o nos sintamos incómodos, con el tiempo apreciaréis la belleza de la vida y el amor en todo lo que os rodea. Sentiréis la unicidad con Todo, y sabréis del sentido de vuestra vida y todo lo que en ella vivís.
No hay nada que no puedas conseguir siempre que lo sientas en tu corazón.
No hay nada que no puedas realizar siempre que lo sientas en tu interior, en tu corazón. Él será la guía y el vehículo con el cual sabrás qué decisión tomar en todo momento y qué es lo más adecuado para ti o no.
Aquel que se conoce, no se considera un héroe, porque ve la vida con los ojos de su corazón, desde la sabiduría interior y existencial. Sabe de su potencial.
Este es el camino que estamos siguiendo, el de cruzar el umbral de lo irreal a lo real. En tu interior encontrarás la realidad de tu vida. El verdadero ser consciente, iluminado, es el perfecto antihéroe: es discreto, respeta, acepta y siempre Ama. No juzga ni critica. Sabe del proceso que se está viviendo y la importancia de la experiencia individual para el alma de cada uno y la humanidad. Respeta, Acepta y Ama.

Tú ya eres un ser completo, capacitado para llevar a término aquello que has venido a hacer. ¡Tú puedes! ¡Eres un ser estelar encarnado colaborando en manifestar la Intencionalidad Superior Divina!
¡No sueñes, siente aquello que tu interior te susurra en tu corazón! Cuando lo sientas verás como la vida puede sonreírte sin tú saberlo ni esperarlo. Todo es posible cuando somos conscientes de nuestra naturaleza, de nuestro potencial amoroso que habita en el interior de cada uno.


Que el Amor y la Paz podáis sentirlas en vuestro interior. 

2 comentarios:

Naia dijo...

Hola Jordi, Hoy me he topado contigo en youtube y he podido disfrutar de tu presencia. Todo lo que dices me resuena, como no.. si llevo muchos muchos años encaminando mis pensamientos y sentimientos hacia la liberación del ser que somos y que tantos desvelos y trabajos aveces sufrientes y largo penosos hemos vivido hasta que poco a poco se van despejando las sombras y podemos reír felices y abrazar esa fe que siempre nos mantenía aun en contra de la realidad que nos decía lo contrario.
Ha sido una gran causalidad como digo encontrarte y poderte escribir como lo estoy haciendo.
Hace apenas unos días tuve que lidiar con una vieja creencia de miedos y despues de salir vioctoriosa, escribí un cuento que se titula "Un hombre llamado libertad" ( ya te imaginarás de que puede ir) Pero lo cierto es que apenas recuperada esta libertad aun siento mis miedos, no tan amenazantes, pero como me cuesta creer que de verdad soy libre. Hablo del sistema de medicina tradicional.
Tu has hablado del poder de la energía que ahora refuerza nuestras herramientas a nivel de todos nuestros cuerpos. Yo lo he visto, y mi cuerpo me ha hablado. pero... mi soledad para no dejarme atrapar por los sistemas de creencias de la vieja realidad que domina todos los entornos, amigos familia, etc.. y que se enfadan contigo y te enjuician y te dicen que en que mundo vives?? no me dejan salir de ese miedo que tiene tantos apoyos a tu alrededor.
Realmente, creo que necesitamos la cálida presencia material también de hermanos que nos ayuden a pasar procesos aunque sea en momentos puntuales solamente.
Así y todo, la alegría y la paz reina en mi corazón porque ese guia espiritual que desde niña me acompaña, se manifiesta aunque aveces no lo sepa ver o espere ver una manifestación mas amable a mi alrededor.
Muchas gracias hermano por darme esta oportunidad de dejar hablar mi corazón.
Un abrazo.

Jordi Morella dijo...

Gracias por tus palabras Naia. Tu corazón te habla claro y alto. Has dado un paso importante, y a veces, acostumbrarnos a un nuevo estado de más claridad conforme nosotros somos el poder, se necesita tiempo para acostumbrarnos a él. Céntrate en tu corazón que él te hará ver la Verdad de tu camino y tu ser. Siente el Amor y la Paz en ti. Gracias por ser y estar. Un abrazo.