miércoles, 2 de marzo de 2016

La búsqueda



Esperándola desde hace mucho tiempo, llegó el día donde se dio la salida para acoger y empezar a dar los pasos hacia la llamada de nuestra existencia.
Los buscadores empezaron su sendero para llegar allí donde su corazón les dictaba. En un principio solo fueron algunos, pero con el tiempo, la senda existencial empezó a llenarse de almas que buscaban el camino hacia su realización y el sentido de su vida actual.
De todos los continentes empezaron a moverse la energía. Algunos dejaron su hogar terrenal para dirigirse a otras latitudes donde poder sentir sus raíces álmicas.
Han pasado unos años, y cada vez hay un mayor despertar de las consciencias donde, a todos aquellos que han empezado a recordar su esencia, se les ha facilitado la sincronicidad para poder llegar allí donde sus corazones les guiaban.
Buscadores de los nuevos tiempos.
Buscan lo no conseguido y obtenido.
Buscan lo que sus presentes no les daban.
No aceptaron lo que vivían y de la manera que lo hacían, queriendo dejar atrás aquel quien fueron para rencontrar al verdadero ser que eran.
Una búsqueda es fruto de un descontento de lo que se vive, y normalmente, al cabo de los años, uno decide no continuar con lo que estaba haciendo, con quien se relacionaba o con lo que sentía, de manera que llegó el día que dejaron su vida tal como estaba siendo, o parte de ella, y emprendieron el viaje hacia la Verdad de su existencia.
Cada vez son más los que sienten esta llamada, y en los tiempos actuales, después de muchas almas ya transitar por el proceso, dejaron un camino más disponible para aquellos que empiezan o iniciarán su cabalgadura iniciática.
No tan solo buscan para encontrar “algo nuevo más en acorde a lo que sienten”, sino que rechazan su presente, porque este no les llevaba a ninguna parte, según ellos.
Buscar y buscar.
Cuando la búsqueda procede del corazón, se encuentra el camino a seguir. Cuando la fuente es mental, más dolor brota en sus vidas por no abrir su corazón y no aceptar lo vivido para subir nuevos peldaños en su proceso.
El buscar no siempre procede de lo adecuado para llegar a nosotros mismos. Cuando se niega el presente, sin más, dejamos de valorar lo que la vida nos da para nuestro mayor bien. Cuando, habiendo abierto el corazón sientes el empuje hacia nuevos pasos, entonces, será la hora para que tu vida se ilumine. Habrá llegado la hora de manifestar al verdadero ser que eres. Tu alma se beneficiará y ascenderá a lo largo del nuevo camino. No así cuando queremos evitar una situación sin más. Cuando huimos, atraemos más de lo mismo para darnos cuenta que la verdad de nuestra vida no se encuentra en otros lugares o seres, sino en nosotros, en lo que estamos viviendo, y por más pasos que demos para encontrar lo que no encontramos, podremos llegar a sentir el desconcierto en nuestra vida y la oscuridad que nos abraza.
El alma despierta y conectada con su esencia, no busca, solo siente en su interior aquel quien en verdad es. Sintiendo su esencia y naturaleza, se encuentra con la verdad y las posibles respuestas a todas las posibles preguntas que uno puede llegarse a realizar, e incluso, que todavía no se ha planteado.
Buscar en el exterior es alargar el camino, porque lo importante en nuestro proceso, no se encuentra fuera de nosotros, sino en un lugar seguro, guardado más allá de toda influencia externa: nuestro interior, abriendo las puertas de nuestro corazón. Cuando él siente que giras la llave de tu consciencia, se abre de par en par, como las puertas de un gran castillo para darte la bienvenida y mostrarte todos los supuestos tesoros ocultos a tu raciocinio para llegar a la gran sala de la sabiduría.
El buscador consciente poco movimiento hace en la materia, porque sabe que el camino no se encuentra “fuera”, sino en su interior. Siempre allí se ha albergado para cuando despierte.
Cada vez hay más seres encarnados que sienten la llamada de volver a conectar con ellos mismos, tal como fue en otras épocas no encarnadas.
El buscador consciente sabe de la llave de toda manifestación. Conoce la llave maestra de la Verdad para dejar que la Luz y el Amor hagan presencia en su vida. Cuando conecta con su esencia y siente su verdadera naturaleza, entonces, deja de buscar, porque vive el presente intensamente, debido que, a partir de entonces, lo acepta sea como sea, debido que su experiencia tiene un sentido superior para él y los que le rodean.
Cuando sentimos la fuerza y sabiduría de nuestro corazón, dejamos de buscar porque todo se encuentra en nosotros, tanto el Camino, la Verdad como la Vida. ¡Tanto tiempo dirigiéndonos a nuestro exterior, que, cansados de la búsqueda, dejamos de perder el tiempo, la energía, y nos abandonamos a lo “que tenga que ser para nosotros”! Para muchos fue la mejor decisión tomada a lo largo de sus años terrenales. Fue entonces, como cerraron las puertas de su exterior como soporte de sus vidas y empezaron a aceptarse tal como eran y a sentirse bien con ellos mismos.
Somos imanes de lo que sentimos.
El alma despierta y consciente, solo siente. Solo siente su esencia y deja que su vibración atraiga a su vida todo aquello que puede llegar a necesitar. Ya no pide. Ya no “quiere”, porque sabe que lo que necesita ya se le está dando y dará.
Aquel que busca y busca constantemente, quizás esté buscando en la dirección equivocada. El camino se encuentra en el interior de cada uno, y es este sendero el que te lleva a la Ascensión de tu alma, de todo tu ser crístico.
Cuando se busca incansablemente, y durante mucho tiempo sin obtener lo deseado, hay resistencias a un nuevo cambio, y haciéndote ver el universo que esta no es la dirección a seguir. Solo debemos de ir a nuestro interior y sentir aquel quienes somos. Dejaremos, entonces, el cansamiento a un lado, así como las preocupaciones y las tensiones, porque en nuestro interior, solo encontraremos el sosiego, la paz y la serenidad para abrir las otras puertas que nos van a llevar a la realización de lo que hemos venido a hacer en esta encarnación, según cada uno.
Cuando estamos dispuestos a dejar de ser quiénes éramos y nos disponemos con todas nuestras fuerzas a ser nosotros, la felicidad, la realización, la alegría y el Amor, llamarán a nuestra puerta para que andemos a lo largo de la pasarela del tiempo, para alejarnos de él, y empezar a vivir desde el presente. Será en el presente donde encontraremos la paz, la comprensión y el sentido de nuestra vida.

Muchos continuáis buscando y buscando, esperando que alguien o algo de vuestro exterior os dé una mano y os saque de la situación que estáis viviendo. Puede ser que alguna Luz que os acompañe pueda dirigiros hacia un ser despierto y consciente de vuestro entorno, pero recordar, que el verdadero camino hacia la integridad, la felicidad y la sabiduría se encuentra en vuestro interior.

Estamos llegando al fin de los buscadores, porque lo que buscáis no se encuentra más allá de vosotros, sino en vuestro interior.
Cuando lo encontréis, todo se sincronizará para que sepáis como utilizar lo que encontraréis dentro de vosotros y cómo entender todo lo que podáis llegar a sentir.
La quietud y el silencio son los primeros pasos para llegar a quien en verdad sois.
En el exterior el camino es ilimitado, cansado y desesperanzado por momentos.
En vuestro interior el camino es directo, claro, alto y con la presencia del coraje y la esperanza para realizar aquello que sintáis.
El buscador externo pierde el empoderamiento al valorar su entorno más que su alma y su divinidad.
El buscador interno recupera su fuerza y su energía para materializar aquello que ha venido a hacer, y deja de buscar porque sabe que lo que necesita ya lo tiene en su interior para ser manifestado en la materia.


Que el Amor y la Paz, sean en ti, amada alma de la Luz. 

domingo, 28 de febrero de 2016

DE VUELTA AL HOGAR en Girona

A toda la familia de Girona, entornos y de más allá, os anuncio la realización del Seminario DE VUELTA AL HOGAR, con una charla presentación el día 11 sobre "ABRIENDO LAS PUERTAS DE LA DIVINIDAD".
A todos los que asistáis, allí nos veremos.
Un abrazo.


miércoles, 24 de febrero de 2016

Transparencia e Integridad

El ser encarnado continuó buscando y buscando a lo largo de los confines más recónditos de su planeta para encontrar lo que desde el Cielo se anunciaba. Algunos oían en su interior la llamada procedente del centro de su universo. Escuchaban palabras de otros seres proclamando su venida. Todos se mantenían al acecho de poder ver el primer indicio conforme así sería o empezaba a ser.
Durante muchos años buscaron más allá de su esencia, sin resultado alguno.

Desde unos años hacia aquí, la proliferación de transmisiones esperanzadoras por parte de seres en la materia, comunicadores de los de más allá, han ido en aumento. Cada vez eran más los pregones que ya había llegado la hora.
Todos continuaron buscando, aunque parecía que todo iba muy lento debido a la incapacidad de discernir las palabras oídas o sentidas.

Cierto es, hermanas almas, que la hora ya ha llegado.
Cierto es, que lo anunciado ya está siendo, aunque no como muchos lo interpretan.
Hay una nueva vida en nuestra Gaia, aunque no procedente de las estrellas.
No hay que esperar, porque no hay nada a esperar.
No hay que buscar, porque no hay nada nuevo que encontrar, más allá de nuestras posibilidades.
Parece como si todos estuviéramos a la expectativa para ver relucir al nuevo ser y la nueva vida tan deseada y esperada. No hay nada a esperar, porque aquello que se espera y busca mirando más allá de nuestro ser, nos aleja de la Tierra Prometida, del Camino, la Verdad y la Vida.
Hay una intensa emoción en algunos que ya están conectando con el Amor de nuestra existencia.
Sin dependencias, ni esperas.
Sin posibles apoyos porque no saben de las limitaciones.
Solo se necesita el presente para estar y vivir en la nueva vida, sintiendo tu esencia y la pureza del Amor, la Plenitud y……… Algunos ya están llegando a este estado de recordar más allá de lo físico y de la apertura de su corazón como guía de sus pasos y su camino dentro del proceso que cada alma se ofreció a seguir.
No hay búsqueda. ¡No busquéis, porque aquello que esperanzáis, no proviene de las alturas, sino de la inmensidad de vuestro interior!
No miréis a las estrellas como esperando el maná de vuestra vida, porque ellas solo son el reflejo de vuestro interior. Brillan sin cesar para que esta luz guíe tus pasos y percatarte qué decisión tomar en cada instante. Tu chacra cardíaco te está hablando desde hace un tiempo hasta el día de hoy. ¡Escúchalo! ¡Siente lo que tu corazón te susurra!
Lo que buscas no se encuentra más allá de ti. Siempre se ha encontrado en tu interior, acurrucado en un lugar seguro para cuando tú despiertes y te des cuenta de tu verdadero ser, o empieces a recordar aquel quien en verdad eres. Entonces, llegando este momento, aquello, abrazado por la parte más amorosa de tu ser, empezaría a brotar como una semilla que recibe el riego y la Luz para poder manifestarse plenamente y ensalzar el lugar donde se encuentra con su belleza y distinción.
Todos somos como esta semilla, de alguna manera adormecidos hasta que “la lluvia espiritual” gotea sobre nosotros y empezamos a notar su humedad, y luego la calidez de nuestro ser hasta abrir, brotar nuestro corazón y poder recibir la Luz Estelar con toda su majestuosidad, estirando nuestros pétalos existenciales y decir al mundo amado y toda la humanidad:
“¡Aquí estoy, hermanos! ¡Que mi Luz sea la vuestra! ¡Que mi Amor el vuestro y mi presencia la esencia que habita en cada uno!”

¡Vosotros sois la Fuente y el alimento esperado!
¡Vosotros sois la nueva vida, la nueva sabia y el nuevo ser!
Lo que estáis sintiendo es la liberación del viejo ser para dar paso al nuevo ser que en verdad sois. Todo lo que estáis viviendo en vuestro interior con las vivencias que cada uno ha vivido de un tiempo hacia aquí, es el desgarre, la curación de vuestra alma para dar paso a vuestra verdadera esencia, vuestra Divinidad.
Lo que está sucediendo en estos momentos gloriosos del proceso de Gaia y toda la humanidad que la habita, es quitarnos la densidad del que ser que fuimos para dar paso al ser que realmente somos. Sé que algunos habéis vivido situaciones dolorosas, pero vuestro camino ya no tiene porque seguir tal como ha sido hasta ahora. En aquellos momentos no eráis vosotros, sino quienes aceptasteis ser según los patrones, los condicionantes de vuestro pasado.
Ahora todo se está recolocando y ajustando, incluyendo vuestros ADN. Vuestras almas dieron el consentimiento para que así fuera, y ahora, estáis viviendo el resplandor del gran renacimiento anunciado para el ser encarnado. Éste no se encuentra más allá de vosotros, sino en vuestro interior.
Allí encontraréis a quien verdad sois.
Allí os encontraréis a vosotros mismos.
Allí sabréis de vosotros y vuestro potencial divino.
Allí os sentiréis como en Casa.
Allí no está fuera de vosotros, sino en vuestro INTERIOR.
Aquello que buscáis ya lo tenéis desde vuestro nacimiento inicial.
Alimentaos de lo que sentís estando con vosotros, y todo lo demás os vendrá por sí solo.
Acunaos en vuestro interior y sabréis de vuestra Divinidad. El Dios que sois os está esperando. Siempre ha estado con vosotros. Siempre lo habéis albergado en vuestro interior. Lo buscabais fuera, pensando que vosotros no eráis merecedores de que él “os escuche o intervenga en vuestras oraciones”. Lo que no sabíais era que a quien en verdad orabais o sentíais no era a alguien de fuera, sino a vosotros mismos, vuestra verdadera esencia, el amor puro e incondicional que hay en vosotros, que vosotros sois.
Amada alma, para manifestar aquel quien en verdad eres, muéstrate tal como sientes.
Habla según sientes.
Obra según sientes en tu interior. Este será el camino.
Decide según tu corazón, esta será la decisión adecuada.
El Amor no te hará sentir mal. Siempre te dará consuelo en momentos de liberar aquel quien no fuiste, y todo tu ser, se sentirá protegido y apoyado por una Familia más allá de la materia.
Está en tu interior lo que buscas. Sé Fiel a ti mismo. Sé Honesto contigo mismo. ¡Sé, INTEGRO!
Cuando pensamiento, sentimiento, palabra, obra y actitud avanzan al unísono, solo puedes esperar la liberación de todos los miedos y posibles obstáculos que hasta ahora has ido encontrando en el camino. YA NO AHORA.
Aquello que buscáis ya ha llegado, así como la hora de manifestaros tal como sois. La densidad, la oscuridad, ya no tienen el poder sobre vosotros. Ahora os habéis fortalecido por lo vivido a lo largo de estos años. Ahora estáis despertando y habéis dicho “¡BASTA!” a quien no eráis.
Mi corazón se alegra por esta elevación álmica de la humanidad y de las vibraciones de nuestro amado planeta.
Vosotros sois lo esperado. Vuestra Integridad está llamando a vuestra puerta para que, aquel quien en verdad sois, pueda cruzar el umbral de vuestra manifestación al mundo. Vuestra vida empezará a tomar sentido, y vosotros, como seres en proceso de ascensión, iréis viendo el motivo y el verdadero sentido de vuestra existencia y encarnación.

Vosotros sois la Nueva Humanidad. Vosotros sois la Nueva Tierra.
Transparencia e Integridad.


Que el Amor, la Paz y la Pureza sean sentidas en cada uno de vosotros.