Antes que nada querría deciros unas palabras en relación a
nuestro mundo.
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Hace 538 millones de
años apareció la vida en el planeta.
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El Gran Plan Divino para este mundo que nos
encontramos, es un plan de 5 millones de
años (los últimos del planeta).
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La Tierra ya era vieja y
madura cuando se creó la civilización. Todos sus trabajos y todas sus
civilizaciones han tenido lugar en los últimos 250.000 años, y a pesar de esto,
la Tierra es
mucho más antigua que esto.
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Hace 100.000 años los humanos cambiaron. De las 17 líneas
de humanoides que habían quedó una sola y no varias como la de los primates. Su
ADN cambió, las otras desaparecieron con el tiempo. Según el proceso evolutivo
del proceso humano deberían de haber 17 tipos de humanos, y solo hay 1. El
cambio consistía que apareció la
Consciencia en el planeta.
Cada uno de nosotros es parte de este tipo de humanos con
consciencia que predominaron en este mundo. Y para poder llegar a entender el
proceso que cada uno está siguiendo, se debe de tener el conocimiento del por
qué nos encontramos donde estamos. Cada uno, allí donde esté.
En esta vida que cada uno vive, no está adosada a un azar,
donde todo lo que uno pueda vivir es arbitrario, inoportuno. Lo que uno está
viviendo tiene que ver con el sentido por el cual se encuentra en este planeta
universal con las energías que en él habitan.
Quiero decir, también, que todo lo que uno vive tiene un
sentido más allá de lo material, de lo establecido.
Cada ser encarnado acordó y decidió el poder encarnar en
esta dimensión que nos encontramos.
Y ahora hago la pregunta de:
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¿Por qué existe este planeta con un sistema de
vida físico?
Más allá de la forma se encuentra el fondo.
Más allá de lo que uno pueda ver con sus ojos físicos se encuentra
el ver desde su esencia interior, su
Sentir.
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¿Por qué vinimos a este mundo y nos encontramos
en él?
La respuesta es:
Porqué sus vibraciones energéticas ayudarán al proceso
evolutivo que cada uno ha de seguir.
Cada vez hay más seres que no se encuentran a gusto ni
identificados con la manera de ser de este mundo tal como está funcionando.
Cada vez hay más almas que sienten que no son de este mundo,
aunque se encuentren en él.
Cuando a uno le llega la hora de dar nuevos pasos en su
proceso espiritual, necesita vivir unas situaciones que no siempre se
corresponden con lo que sienten ellos dentro de sí. Si todos fuéramos iguales,
no evolucionaríamos. El hecho de ver cómo es y funciona el mundo en el cual
viven, hace que reflexionen y se den cuenta del porqué de su estancia en esta
vida.
Si nuestro entorno no fuera diferente al nuestro, a lo que
uno pueda llegar a sentir en su interior, no habría momentos para reflexionar y
aprender del cómo vivir y estar ante las situaciones, sean del tipo que sean.
Los grandes maestros espirituales, este mundo era totalmente adverso a su
verdadera esencia, en cambio, aprendieron
a vivir en él y en cómo actuar para ayudar a su elevación energética.
Todo tiene su sentido. La Tierra, Gaia, también lo tiene
para nuestra evolución y poder llegar a aquel quien uno en verdad es. Con los
aprendizajes que uno pueda llegar a tener en sus encarnaciones, al final, ya
dejará de encarnarse aquí, para poder tener otra vida en otras dimensiones más
elevadas, o bien, en ayudar a otros sistemas de vida, incluso, de otras
dimensiones superiores a las que Gaia tiene en estos momentos, como es el caso
de la mayoría de los Maestros Ascendidos de la Hermandad Blanca.
Nuestro mundo sólo es una mano divina para ayudarnos y
facilitarnos el poder aprender e irradiar nuestra verdadera esencia innata,
nuestra energía de más alta vibración y ayudar a todas las almas que habitan
esta dimensión en la cual nos encontramos. Por lo tanto, no es porque sí, el
hecho de estar aquí, sino para llegar a manifestar aquel quien en verdad cada
uno es y dar de la mano a todas las almas que nos rodeen, liberándolas de su
densidad.
Todos procedemos de la misma Fuente Universal. Nuestro
verdadero Hogar no es de este mundo, sino espiritual. Nunca habéis estado
solos, ni nunca lo estaréis. Sólo es cuestión de abrir vuestro corazón para
poder sentir vuestro interior y saber cuál es vuestro verdadero camino en esta
vida que os encontráis.
No hay nada al azar.
No hay que esforzarse para conseguir las cosas, como se
llega a decir, porque lo que cada uno pueda llegar a necesitar se le concederá
siendo él mismo.
La Tierra, Gaia, se encuentra en tiempos de grandes cambios,
y este presente que os encontráis os está llevando a vuestro interior y a
percibir la verdad de la vida. Este mundo necesita de esta verdad, y por eso,
accedisteis venir aquí donde ahora os encontráis. Siendo vosotros elevaréis
vuestro planeta y a todos sus habitantes.
Este planeta tiene su sentido. Cuando los que lo habiten en
su momento y la vibración mundial ya sea más elevada, entonces Gaia
desaparecerá habiendo cumplido su función para todas vuestras almas.
Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.