miércoles, 19 de noviembre de 2008

La Luz de las palabras (13)

"El Amor es la semilla que permitirá brotar al verdadero ser que sois.
Que el Amor y la Paz sean en vosotros.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Haciendo surf

¿Has visto alguna vez a los surfistas en la playa con sus tablas, subidos en las olas del mar? A mar más brava, más espectáculo. Cuando más mal tiempo hace, ellos más disfrutan sobre el agua.
Cuando ven que el día es ventoso, se alegran porque saben que después del trabajo podrán hacer lo que más les gusta: subirse sobre las olas procurando mantener el equilibrio el máximo de tiempo posible hasta que la ola les deje cerca de la arena.
Saben esperar y esperar hasta que llegue el nacimiento de la ola esperada, y entonces, se estiran sobre sus planchas y nadan con sus brazos dirección a la playa hasta que la ola esperada les atrape y empuje dirección a la arena. El surfista, entonces, se alza y guía su tabla bajo sus pies de aquí hacia allá resiguiendo el espacio de la cresta de este regalo que el mar les ha ofrecido.
Empieza encima del todo, y a medida que va deslizándose, la ola le va cubriendo como un gran sombrero, y nuestro surfista se deja llevar como si pasase por dentro de una gruta.
Al final, acabe como acabe la bienvenida bendición, siempre disfruta, dándole coraje y fuerzas para intentarlo de nuevo y así poder deleitarse de lo que más le gusta en esta vida: el surf.
No siempre encuentra las condiciones adecuadas para mostrar sus cualidades, pero no desespera, teniendo la paciencia adecuada para encontrar el momento idóneo y entrar en acción. Cada día es un reto y una esperanza para mejorar “su técnica” y mostrar la alegría y satisfacción de su interior.
Un surfista siempre está a punto para poder hacer aquello que más le gusta: estar encima de la cresta de una ola el máximo de tiempo posible, y acompañarla hasta su desaparición. ¿Qué tal si te decides a hacer un poco de surf en tu vida?¿Qué te parece estar preparado/a en todo momento, cada día, para aprovechar las abundantes oportunidades y recibir las bendiciones que la vida te da?
A mayor tempestad, cuando el día parece gris, es el mejor momento para hacer “disfrutar” a tu alma y ayudarla a evolucionar. Los momentos más supuestamente adversos, son los mejores para continuar tu camino espiritual. Sé como el surfista que se alegra cuando el mar está bravo. Entonces es cuando puedes dar lo mejor de ti. Haz tú lo mismo en tu vida. Aprovecha estos momentos para crecer. Aprende y disfruta de los momentos, del aprendizaje, porque éste te llevará a Ti.
Déjate llevar por la ola de la vida y fluye. No te resistas y permite que todo sea, manteniendo el equilibrio. De esta manera, disfrutarás mucho más de la vida, y la próxima vez sabrás elegir la mejor ola (situación) para tu bienestar y evolución interior. Acepta todo lo que te suceda porque te llevará hacia tu mayor bien. Tu alma te lo agradecerá y tú te sentirás feliz por haber mantenido el equilibrio en los momentos más álgidos del supuesto reto.
La vida está llena de bendiciones y oportunidades. Acéptalas y haz de ellas una oportunidad para alisar tu camino, abriendo las puertas del bienestar y la plenitud.
Sé un surfista para tu vida. Te esperan grandes momentos inolvidables.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ante un espejo

Nos miramos al espejo, y quizás no siempre nos agradamos o reconocemos a aquel/lla que tenemos delante.
¿Alguna vez os habéis preguntado qué es lo que veis realmente cuando nos encontramos ante un espejo? ¿Cuál es la parte donde nuestros ojos se dirigen con la primera mirada ante un espejo? Pensad por unos instantes en qué os fijáis ante aquel ser parecido a vosotros. Si la primera impresión es que no os gusta, o ya no os atrevéis a mirarlo, o incluso, vais directamente al pelo, la nariz o la barbilla,…. No estáis mirando en la dirección correcta.
Si cuando os miráis fijáis vuestra mirada en vuestros ojos, estáis viendo al verdadero ser que sois. Contempla los ojos, la expresión de aquel/lla que te está mirando. ¿Te gusta? ¡Perfecto! ¿No te gusta o no puedes mantener la mirada? Entonces, en estos casos, es cuando más necesita de ti aquel que se encuentra ante ti. En estas situaciones es cuando no debes apartar los ojos y decirle que le amas y que no se preocupe porqué todo irá bien. Decirle una y otra vez, le dará la confianza la seguridad y la estima que necesita. Cuando mires a los ojos de quien tienes delante estás viendo al verdadero ser que eres. ¿Te gustas mirándote a los ojos? Si solo te gustas cuando tu mirada no coincide con la del otro es que hay alguna cosa en tu vida que no va bien. Cuando uno solo se gusta a través de la forma, es señal que se ha alejado de uno mismo, de su alma; pero si uno se siente bien mirándose a los ojos, ¡enhorabuena! porque podría ser que volvieses a ser tú, el verdadero ser que eres, aceptándote y dejando que el amor sea en ti.
Ante un espejo no hay tiempo, ni pasado ni futuro, solo existe el presente, tal como eres tú en estos momentos y tu esencia se ve reflejada y manifestada a través de tus ojos. ¿Qué ves en ellos? No dudes de que todo lo que puedas ver se refiere a ti. Sabiéndolo, si hay alguna cosa que no te gusta, puede ser el momento de decirte: “Hoy es el primer día del resto de mi vida”, y empezar a abrir las puertas de la liberación de aquel que hay en ti aprisionado desde hace tiempo con ganas de mostrarse al mundo tal como es.
¿No crees que vale la pena que así sea? Ponte ante un espejo i dite:
“Yo soy el verdadero ser manifestándose ahora y aquí. Te quiero”
Háblale de la manera más tierna y amorosa que sepas, como le hablarías a un niño o a una niña pequeña buscando a alguien que le diga que le ama y en busca de un gran abrazo. Así le has de hablar. Dile aquello que necesita oír, y háblale suavemente, desde el fondo de tu corazón, sabiendo que aquello que tanto necesita tú le puedes dar.
Quizás ha llegado la hora de amarnos un poco más y dejar atrás el dolor que tanto tiempo nos ha dado de la mano.
Cuando te mires al espejo, mira a aquel/lla que se encuentra ante ti, y con el amor que tu sabes, dile en voz alta:
“Te amo y te acepto tal como eres.”