domingo, 19 de enero de 2014

Respuesta a un mail vuestro

Querría responder a una consulta a través de las redes sociales de un ser que está viviendo desde hace tiempo una situación que la está empujando a replantearse cambios en su vida, pero que la cultura y la sociedad donde vive, la mantienen en duda constante en si dar el paso que siente en su interior o no. Hoy son unas palabras basadas en un mensaje recibido por Isabel desde México.
 
Debemos de mantener nuestra dignidad en todo momento. No siempre podemos elegir lo que vivimos, pero sí el cómo vivir la situación que la vida nos ofrece. Las fuertes influencias de nuestro pasado hacen que a menudo nos olvidemos de nosotros mismos y nos dejemos llevar y aceptar situaciones que nos degradan como seres humanos.
Aunque los inicios de una relación de pareja no hayan empezado con unos firmes pilares, sí que podemos abrirnos al gran aprendizaje que nos aporta. Es cierto que, por el motivo que solo nuestra alma sabe, hemos atraído, o nos hemos prendado, en su momento, de la presencia de quien ahora es nuestra pareja. Cuando van pasando los años y vemos que la situación nos va alejando más y no se corresponde con lo que nosotros queremos o pensamos que ha de ser una pareja, entonces, quizás ha llegado la hora de coger otros caminos que no sea el que estamos llevando ahora de aceptación, sumisión, soledad, incomprensión, desamor y deseos de ser amada por alguien que vele por su familia.
Ignorar nuestra presencia en este mundo, es decir al universo: “yo no valgo nada, y por lo tanto, no me merezco lo mejor”. ¿Es esto lo quieres? Nuestro entorno nos empuja a no hacer nada, y a mantener un papel para el hombre y otro para la mujer, y sobre todo en algunos países donde la mujer todavía no se valora como el ser que es.
No olvidéis vuestra dignidad. ¡Tú también te mereces ser feliz y ser amada! Cuando aquel que está a nuestro lado nos ignora, se desahoga con nosotros, mostrándose agresivo, violento o amenazándonos tanto física como oralmente, sólo queda un camino, debido que los pilares iniciales de vuestra relación no fueron lo suficientemente sólidos como para compartir vuestras vidas. La persona que en su momento decidiste que entrara en tu vida, quizás ya te ha mostrado todo lo que te debía de dar. Si todavía continúas con ella a pesar del poco respeto hacia tu persona, y teniendo presente que cada vez, tú eres más consciente que no está yendo bien vuestra relación,……escucha a tu corazón, porque él te está hablando muy claro desde hace tiempo, pero que a lo mejor, no quieres oírlo.
Sabes lo que hacer. No tengas miedo. ¡Sé tú! Los miedos nos cohíben y nos limitan. Los miedos no nos dejan ser feliz. Cuanto más esperes a dar el paso que tu corazón te está diciendo, más tiempo te encontrarás sin saber de la Felicidad y el Amor en tu vida.
Para encontrar el AMOR, primero debemos de amarnos a nosotros mismos. Cuando sentimos el Amor en nosotros, entonces irradiaremos Amor y atraeremos Amor. Mientras nosotros no nos amemos, con nuestra actitud no permitimos que éste sea en nosotros, no estamos siendo merecedores de lo mejor para nuestra vida.
El cambio depende de nosotros mismos.
En su momento tomamos una decisión, la que sea. Ahora también la podemos tomar. Tenemos miedo ante lo desconocido. A veces allí donde vivimos hay grupos de apoyo para personas que están siendo maltratadas, tanto física como psicológicamente. Estos grupos nos pueden ayudar para no perder la dignidad que antes he comentado.
Sois seres amorosos, perfectos, y por lo tanto, podéis cambiar vuestra vida y ser honestos e íntegros con aquel quien en verdad sois.
¿Te imaginas toda tu vida así? ¿Seguro? Algo mejor está esperándote, pero no puede llega si antes tú no te das permiso para que entre en tu vida. ¡Ámate! ¡Escucha a tu corazón! Él es sabio, tu brújula para dirigirte a tu nueva vida llena de estabilidad, comprensión, amor y sosiego.
No tengas miedo a hacer lo que tu corazón te dicta. Te está hablando desde hace mucho tiempo, y tú, empiezas a darte cuenta que debes de hacer algo. Busca la Paz en tu interior. Siente el Amor dentro de ti. En estos estados podrás encontrar la fuerza para abrir las puertas de tu nueva vida, más en acorde a como siente tu corazón de cómo vivirla.
Cuando aceptamos una situación de inestabilidad, esta energía la trasladamos a nuestros hijos, y ellos piensan que es lo normal, porque nos imitan, por lo tanto, sus parejas también contendrán el patrón de tu pareja o el tuyo, pero si es el tuyo, empezarán a sentirse, también no aceptadas, no amadas e incomprendidas, atrayendo a parejas inestables. Este círculo lo podemos romper si nosotros cambiamos.
Amor atrae Amor. Desamor atrae desamor. ¿Qué quieres para ti, y por lo tanto, como consecuencia, también para tus hijos? ¿Es esta la vida que quieres llevar? No tengas miedo. No estás sola.
Amaros, amadas almas, estéis donde estéis de este maravilloso planeta. No importa lo que viváis, lo que sentís o el ambiente que os encontréis,….lo importante es que vosotros aprendáis a ser vosotros estéis donde estéis. Buscad y encontrad el centro en vosotros. Amaos y mostrad al ser merecedor de una Dignidad Íntegra. La pasividad en momentos como estos, atraen más desolación y humillación. Más os anuláis.
Pensad que nadie ni nada puede alteraros e influenciaros si vosotros no le dais permiso. ¡No cedáis vuestro poder a nadie ni a ninguna situación! Vosotros sois seres perfectos, completos y llenos de Amor. Sentid esta plenitud en vosotros, esta paz y el Amor del cual procedéis. ¡Reclamad lo que os pertenece! ¡No sois los demás! Tú eres tú.
Cuando nuestra vida vemos que no está funcionando o no está yendo como nosotros queríamos, es que, en algún nivel, nosotros no estamos siendo nosotros y debemos de obtener algún aprendizaje.
Aquellos que nos rodean nos ayudan, sin saberlo a menudo, a que nosotros seamos nosotros mismos. Son espejos de nuestra vida. ¿No te gusta lo que ves? Tú puedes cambiar tu vida, independientemente de lo que te digan los demás. Ellos no saben lo que tú estás realmente viviendo y sintiendo.
Hemos venido para ser felices, y no sufrir. Cuando aparece el sufrimiento, la desilusión, la apatía o la desmotivación para vivir, es que nos hemos alejado de nosotros mismos, de nuestra alma. Siempre podemos dar pasos para volver a conectar con ella, como cuando éramos pequeños y nacimos en este cuerpo, un poco más chiquito que el actual.
No temáis y escuchad a vuestro corazón, porque él ya os está indicando el camino a seguir. Si nosotros no damos este paso, nuestro ser irá “muriendo en vida”. No hemos venido para no ser nosotros, sino para encontrar el camino de nuestra integridad, y así llegar a la Felicidad. Todos pueden. ¡Tú también puedes!
¡Hemos venido a traer y sentir la VIDA!
El Amor todo lo puede, empezando por nosotros mismos. Luego, todo será según nuestro corazón.
 
Para todos aquellos que estáis sufriendo o viviendo momentos de incertidumbre pero que sentís que algo debéis de hacer,….¡adelante! No temáis y pensad que no estáis solos. Vuestros hermanos de la Luz, están con vosotros.
 
Desde mi corazón, un fuerte abrazo para todos, y que el Amor, la Paz y la Fortaleza sean en todos vosotros para llegar a conectar con el Dios que todos sois.
 

 

miércoles, 15 de enero de 2014

Sentir la pureza de quien somos


Después de andar durante mucho tiempo en tierras áridas y encontrarse con seres muy diferentes entre sí, el viajero decidió pasar la noche en este paisaje hasta donde había llegado, más cercano a un semidesierto que a un bosque. Recopiló algunas ramas para encender una pequeña hoguera y puso calidez a aquel lugar cubierto por la sábana estrellada que le cubría como techo.
Apiló lo recogido, encendió una cerilla, y con un follaje añadido pudo poner luz y calidez allí donde se encontraba.
Estaba solo. Se sentó sobre una piedra y dejó que sus ojos se perdieran ante la contemplación de aquellas pequeñas llamas elevándose hacia lo alto.
En este estado de fijación e interiorización sintió, no oyó, como si alguien se acercase. A medida que iba acercándose a la hoguera, vio a un ser que le era conocido: su amigo, maestro y compañero Jesús. Siempre apareció en los momentos más íntimos conmigo mismo. Sabía que era él.
Se acercó, sonreímos al vernos y se sentó en otra piedra que había cerca de la mía, a mi lado derecho.
-        ¿Qué tal? - preguntó Jesús.
-        Hoy parece como si todo mi pasado estuviese pasando ante mis ojos y pudiese sentir lo vivido, pero a la vez, como si todo esto fuera ya algo que no me perteneciese, sintiendo esta liberación y yo como un simple observador que ve desprenderse de lo que ya no me pertenece.
-        …
-        Es como si fuera una parte de mí que ya no se encuentra en mí, pero que yo lo siento en mi interior, y habiéndome dejado un vacío, ahora este vacío se llenase de expansión y bienestar.
Contemplando el cielo estrellado hago un silencio sintiendo algo que está saliendo de mí para hacer que Yo sea Yo.
Estoy hablando desde el puro sentimiento, sin términos técnicos, sencillamente emanado de mi corazón, tal como lo siento.
Miro el firmamento que cubre mi ser desde lo más alto. Hay lugares existenciales de vida, más lucientes que otros. Yo los contemplo y siento que soy parte de cada uno de ellos.
-        Tu corazón se expande – me dice Jesús. Es en momentos como estos, que tu alma siente la liberación de tu ser. Ella se reconforta al saber que has abierto consciencia de la permisividad para que la divinidad que hay en ti, el Padre en ti, pueda habitarte y manifestarse a través de ti. (Pausa). Para que el Padre pueda manifestarse en ti, necesitas de estos momentos de conexión con tu ser. En él, podrás sentir aquel quien en verdad eres. Yo también necesité de la soledad para sentir quien era y dejar que el Padre me abrazara. Fueron instantes de gran fortaleza para mí.
-        …
-        Amado, no dejes que la impaciencia se muestre ante ti. Te has alejado de todo raciocinio, y no has dejado entrar en tu camino la terrenalidad como sostén primordial de tu vida. No es eso lo importante en el camino. Tú eres el camino. El Padre es el camino. Deja que se muestre en ti. ¡Siéntelo en tu corazón!, y sabrás qué hacer en cada instante de tu presencia actual.
En estos momentos se crea un silencio en medio de la noche, sintiendo la paz, el amor intenso de nuestra esencia, la dejadez en quien nos creó, y la absoluta sensación de paz, sosiego, plenitud y tantas y tantas sensaciones, que podrían incluirse en YO SOY. Todo YO SOY. No hay nada que no pertenezca a la Divinidad a la cual todos pertenecemos y somos. Es la dualidad para un aprendizaje individual que nos lleva a un volver a recordar aquel quienes somos para manifestar la Voluntad Divina Superior en este amado planeta de una sola luna.
Nuestros interiores se unen para crear uno de solo. Su presencia es la mía, y la mía, una con la suya. Lo que siento en estos momentos, no puedo expresarlo con palabras. Éstas no existen para poderos decir que es la plena unicidad y amor con el Hogar, y en estos momentos, con mi amado amigo, maestro y hermano Jesús. (Me pongo a llorar, al sentir lo que siento). Es la pureza del AMOR. Sólo Amor existe cuando nosotros somos nosotros y sentimos la Unicidad con el Hogar y nuestros hermanos de la Luz desencarnados.
Callo. Sólo siento mientras voy viendo como ángeles van acercándose aquí donde nos encontramos. En el silencio de lo terrenal, excluido algún que otro chasquido de les llamas, van apareciendo y descendiendo desde lo más alto del lugar donde me encuentro.
Todos quieren estar aquí conmigo y Jesús. ¡Cuánta pureza y Amor! Es infinitamente profundo lo que estoy sintiendo en estos momentos. Mi cuerpo parece no existir y mis sentimientos y sensaciones más sutiles, aumentan por momentos.
Veo los ojos de Jesús mirándome con la expresión de bondad, profundidad y dándome a entender que Yo Soy él, y él Uno conmigo.
-        Deja que el Padre te hable – me susurra a continuación.
 
(El Padre me habla sobre aspectos relacionados con mi alma, sintiendo que no debo expresarlos debido que su comunicación es solo para mí)
 
Siento en el silencio de mi interior el mensaje transmitido  sin sonido, en lo más profundo de mi ser. Nuestra comunicación es mental, energética, amorosa. No necesitamos la sonoridad para comunicarnos.
-        Que se haga tu voluntad en mí, Padre, y que vuestra presencia, hermanos, sean conmigo, para juntos servir a la Intencionalidad Superior del Universo.
Jesús me mira y sonríe, sabiendo que este gesto da conformidad a lo expresado por mí, ahora mismo.
-        Amén. Así es y será – digo.
Siento la presencia de mis hermanos del Hogar y del Amor del Padre en mí, sabedor que soy parte de ellos, y ellos parte de mi, a la vez que me encuentro nuevamente solo ante la hoguera en esta noche clara y llena de Luz desde el firmamento.
-        Gracias – digo susurrando mirando la hoguera mientras chispas brillantes, doradas y anaranjadas danzan elevándose como honrando y mostrando el camino del Creador, el Hogar.

domingo, 12 de enero de 2014

Respuesta a un mail recibido


Hoy querría dar respuesta a una consulta realizada por Jesús desde Méjico. Alguna que otra vez ya he escrito sobre las consultas que voy recibiendo de todos vosotros. Antes que nada, gracias por vuestro seguimiento  y vuestras palabras de bendición y agradecimiento hacia mi ser. Es recíproco. Sin vosotros, el mensaje transmitido no tendría sentido. A todos, Gracias nuevamente.

Jesús me comentaba lo siguiente:

 

“Tal vez en algún momento, si es que cabe la posibilidad, puedas hablarnos de cómo separar los pensamientos del ego de los pensamientos del alma o yo superior, ya que me ha costado mucho trabajo saber discernir entre ambos y también cómo saber cuándo estás haciendo contacto con lo divino cuando haces meditación o te mantienes en silencio, me esfuerzo en hacerlo pero me decepciono al no lograr nada desde hace un año y medio. La verdad siento como si algo fallara en mi o que no lo hago de forma constante.”

 

Personalmente, en su momento, tuve que aprender a controlar mi mente. Con los años conseguí que así fuera, no sin antes, ser consciente cada día de las apariciones de ella en cada instante, cuando quería intervenir, y cuándo era yo quien la controlaba. Hay que ser un observador de nosotros mismos y de cuando nuestra mente, programada desde nuestra infancia para que actúe según el permiso que nosotros le dimos en su momento de nuestra vida.

Los pensamientos del ego, como dices, se notan porque siempre están basados en unas creencias del pasado y te aportan malestar o están inducidos por el miedo. Con la práctica se percibe este estado con mucha notoriedad. Cuando aquello que pensamos o le damos vuelta a la cabeza nos aporta malestar, del tipo que sea, quiere decir que proviene de la mente, del ego, de nuestra identificación con nuestro pasado. En cambio, cuando los pensamientos o sensaciones que tenemos nos aportan bienestar, paz, tranquilidad y seguridad, por ejemplo, éstas proceden de nuestro corazón, de nuestro verdadero ser. Es fácil de discernir. ¿Qué sientes, amor o paz,  o inquietud o miedo? Lo primero procede del corazón, lo segundo de tu mente, de tus miedos.

Referente a la siguiente cuestión que formulas, te diría que ahora, ya no es necesario que meditemos como en antaño. Ya no. Las energías en el planeta han cambiado, y la manera de meditar ya no tiene que ser como antes. Ya no es necesario meditar en posición de loto o sentado. Podemos meditar en cualquier momento, cuando tú quieras o en cualquier lugar.

Por otro lado, cuando estamos en este estado de interiorización, de silencio y quietud interior, es cuando podemos abrir las puertas del más allá de nuestro presente y de la condición humana. Para esto debemos estar calmados, tranquilos y no crear ninguna expectativa o querer forzar sentir algo, porque cuando más lo provoquemos, más bloquearemos el proceso para llegar hasta allí donde tengamos que llegar en nuestro proceso. No esperemos. No nos creamos ninguna expectativa, sencillamente siente la paz y el amor en ti. A partir de aquí, todo podrá ser,…..sin más. La conexión con el Hogar o con nuestra verdadera esencia parte del no-hacer, no-esperar, no-estar-atento-a-ver-qué. Nada de esto, sencillamente: ¡SÉ TÚ! Libérate de todo aquello que no te deja ser tú, y abandónate a las manos de lo que tenga que ser, sin esperar nada. Así, llegarás muy lejos, amado Jesús, y todos aquellos que leáis estas palabras. Así de sencillo. No se necesitan grandes técnicas, solo apaciguarte y sentir aquel quien eres. Siente la calma y la armonía en ti, y lo que tenga que ser,…..será.

¿Queréis sentir que Dios y el Hogar, vuestros hermanos de la Luz están con vosotros, o recibir información más allá de lo racional? Bueno, pues no hagas nada. Déjate llevar por este estado de quietud y bienestar interior. No tengas prisa. No lo hagas para forzar la situación o así llegarás antes a conectar con ellos. Primero tienes que conectar contigo mismo y amarte y acostumbrarte a este estado.

¡SÉ TÚ!, y piensa que aquello que deseamos conseguir, ya lo tenemos, solo debemos de ser nosotros, y todo se mostrará ante nosotros.

¿Qué te parece ir a pasear por el monte o el bosque y apreciar lo que ves? Esto es meditación.

¿Qué te parece escuchar a los pájaros con los ojos cerrados, por ejemplo? Esto es meditación.

¿Qué te parece ser consciente al planchar la ropa o cocinar y dejarte llevar por lo que sientes en aquel momento? Esto es meditación.

Cuando tú te sientes bien y eres consciente del estado interior de bienestar, plenitud,…..esto es meditación, porque DIOS se está manifestando en ti.

Meditación no es nada metafísico, ritualístico, esotérico o sagrado. Meditar es ser tú mismo para sentir aquel quien eres. Solo te aportará bienestar.

A veces, para sentir a quienes nos rodean del mundo de la Luz, necesitamos saber estar con nosotros, sintiendo aquel quien somos, notando como el amor, la paz y la tranquilidad, sin más, habita en nosotros. NOSOTROS SOMOS AMOR, PAZ Y SERENIDAD. Todo lo que no sea esto, es nuestra mente que está interviniendo.

 
Un abrazo Jesús, y ¡ánimos!

 
Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros, amados pilares de mi camino.