miércoles, 3 de julio de 2013

No me siento preparado. ¡Ya lo tengo!


 
Hoy he estrenado unas zapatillas de color rojo. La hora de andar y avanzar rápido ha llegado. Necesito vitalidad y un nuevo calzado para mi vida a partir de hoy. Hoy he estrenado unas bambas para llevar en el día a día. Me gustan.
La vida me ofrece aquello que necesito, justo lo que realmente necesito en mi vida. Las ausencias son una bendición, así como la escasez y el acercamiento de aquellos con los cuales convivo y me relaciono con más o menos asiduidad. Por todo esto y ellos,….agradezco las ofrendas que el universo me ofrece para mi camino.
Todo tiene un motivo al ser. Todo está relacionado con el camino de mi alma. Soy consciente de él y agradezco desde mi corazón todos estos regalos que se me da.
Veo como las oportunidades me van viniendo y, todavía más me vendrán, porque esta es la hora.
No digo que me siento preparado, porque ya no es cuestión de estar o no, sino de sentirte Uno con la existencia y con la Consciencia Divina. Ya no estás al margen de lo que debes de conseguir, porque no debo de conseguir nada debido que ya siento conforme lo tengo. ¿Cómo puedo querer algo que ya tengo? No me siento preparado. ESTOY PREPARADO Y DISPUESTO A DISFRUTAR de lo qué ha de ser. Esta es la gran diferencia. Hasta ahora creía, con mis palabras muchas veces, que todavía no era el momento; en cambio, ahora ya es el momento porque así lo siento. No debo de esperar, sino de sentir y saber que ya lo tienes.
Siento que estoy teniendo en todo momento aquello que necesito, ¿cómo puedo desear nada más, si aquello que es importante para mí, ya lo tengo?
Sentir es la puerta abierta para que se materialice en esta dimensión lo que ya es en otras. Me dirijo al ahora adecuado para poder disfrutar de lo que mi corazón siente. ¡Ya lo tengo! Sólo es cuestión de cogerlo.
La puerta está casi del todo abierta. Dejo que lo que hay detrás de ella se coloque en su lugar, para que cuando la traviese, pueda disfrutar de lo que el universo y mi alma me deparan. Ella necesita estar a punto para poder materializar lo que siento que debo de hacer conforme ha sido el motivo por el cual estoy en esta dimensión, ahora y aquí.
He necesitado un poco más de medio siglo para ver claro y poder empezar a materializar, atrayendo mi voluntad sin esfuerzo.
He necesitado de un aprendizaje que me ha llevado a irme pronto de casa y vivir en diferentes lugares, poblaciones y parejas. Todos estos ingredientes me han llevado a ir dejando y abrir nuevas puertas, nuevos caminos en mi vida actual, diferentes a los que estaba haciendo a cada instante. Dejar ir y empezar de nuevo, dejar y empezar, dejar y empezar. Cuando yo no lo hacía, la vida me ha llevado a hacerlo. Ha sido la mejor aliada que he tenido a mi lado. De esto me doy cuenta ahora, con el tiempo, mirando en retrospectiva el camino realizado hasta aquí.
He aprendido a no querer, sino a SER. Cuando más era Yo, más facilidad tenía en dejar ir mi pasado para llegar a mi integridad y libertad.
He aprendido de aquello que parecí darme la espalda, cuando lo que hacía en el fondo, era que leyese su espalda donde estaba escrito el motivo de su presencia y lo que necesitaba saber de mí mismo. No podía leer el fondo de la situación si no se giraba ante mí. Agradezco el hecho de haber vivido lo que he vivido.
No hay nada más satisfactorio que darte cuenta y saber del por qué de todo en tu vida. Tarde o temprano, este mensaje se presentaba ante mí, bien en el momento, bien a través de mis sueños, señales o palabras escuchadas. Todo se ha encontrado en mi interior.
He sido un imán espiritual para el mayor bien de mi alma, y en un principio, sin yo saberlo. Es ahora, cuando estoy aposentando en mi corazón, que veo clara la finalidad de cada uno de mis pasos hasta el presente. Es ahora, abrazado por la consciencia de mi verdadero ser divino que me doy cuenta que no he podido tener mejor aprendizaje que el que he tenido, con las piezas, perfectamente seleccionadas para que todo pueda ser. Ahora veo el por qué de aquellas personas en mi vida, de aquellas que todavía están, y de las situaciones vividas con cada uno de ellas. Ahora entiendo el aparente dolor sentido y vivido debido a mis experiencias en esta vida actual. Ha sido un perfecto engranaje según mi situación a cada instante.
¡He aprendido!
Puedo decir que he aprendido, a pesar que todavía, en algunos de mis aspectos continuo subiendo peldaños dentro de mi aprendizaje.
Siento la liberación en mi interior, después de toda la densidad vivida. He ido dejando atrás la dualidad en la cual nací, abriéndome paso entre la transición hacia mi divinidad.
Ahora me doy cuenta que no hay dualidad como tal, sino un no recordar de la divinidad que somos. Aquello que no refleja Luz, Amor y Consciencia, aparece el dibujo de la oscuridad, miedo e ignorancia. Solo es el dibujo del no saber. Es una ilusión para el ser humano que se piensa que es humano. No es quienes somos, sino el fruto de “no ser uno mismo”.
Así debe de ser, o mejor dicho, así debía de ser hasta ahora, para llegar donde hemos llegado. Todos lo necesitábamos, incluso el planeta.
Todo se acelera y parece que aquello que hace poco era, ya no es, y que aquellos que no aceptan el ritmo de este cambio no quieren saber nada de él, se van alejando cada vez más de quienes son, acelerando el proceso del malestar en sus vidas actuales. Me reconforta saber que nuevas oportunidades se presentarán ante ellos y que llegará el día que sentirán que algo llama a la puerta de sus corazones. Algún día, oirán la llamada y se acercarán. Abrirán la puerta y verán la vida que ellos, en el fondo, siempre han soñado pero no han podido conseguir hasta aquel momento debido a la identificación de su ser con su entorno y pasado.
Cada vez se está llamando más a las puertas de quienes se oponen a los cambios. La vida insiste, porque sabe que responderán a su llamada.
Siempre habrá oportunidades para aquellos que no quieran subir al tren de la primera hora de la mañana. Habrá otros a lo largo del día. Llegará un momento que se darán cuenta que están solos en aquella posición, y entonces se atreverán a ir a la estación y coger un billete hacia su bienestar.
Veo como cada vez los trenes están más llenos. Veo como aquel que sube, va encontrando un asiento donde sentarse y disfrutar del viaje. Nadie está solo. Somos más de los que os pensáis, a pesar de que estos que ahora os acompañan en el trayecto de vuelta a Casa, no se hayan dado cuenta de sus presencias mientras estabais cerrados en vuestras creencias y costumbres de donde nacisteis. 
He llegado hasta aquí, y me he dado cuenta que he aprendido a conducir trenes.
 Hay lugar para todos, y todos sois bien recibidos.
Cierro las puertas y aquellos que están a mi lado de la cabina, llenos de Luz, y que alguno podría decir que tienen alas, me indican que ya puedo avanzar porque el momento ha llegado.
Suena el silbato de una estación de tren. Quienes se encontraban en el andén ya han subido.
El tren empieza a moverse y al frente se encuentra el Hogar, y yo entre ellos.
Grandes cambios os esperan de aquí a poco. Disfrutad del viaje y dejad que el tren os lleve según vuestro corazón os ha hablado.
 
Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros, amados viajeros.

 

4 comentarios:

Diseño sin limites dijo...

Muy bello este mensaje! Luz y Amor por esas palabras. Namasté.

Diseño sin limites dijo...

Luz y Amor por esas palabras. Namasté

Jordi Morella dijo...

Gracias por tus palabras "Diseño sin límites. Un abrazo.

Patrizia Brazzatti dijo...

Magnifico mensaje, refleja mucho también lo que viví y estoy experimentando, entender el porque' de las sincronicidades, los encuentros, las sorpresas... y todo tiene una razón ....luz y amor, gracias